Desde la Declaración de Bolonia y, posteriormente, los informes de Praga (2001) y Berlín (2003) especifican que el rumbo que han de tomar las universidades ha de ser hacia la preparación de la ciudadanía para el ejercicio de una profesión y para saber estar permanentemente formado a lo largo de toda la vida. Es decir, no debería reducirse este espacio de convergencia europea a la conversión de unos epígrafes y etiquetas en otras; más bien debe pensarse en promoverse un modelo de enseñanza universitario que enfatice el protagonismo del alumnado y se fundamente en la generación de situaciones que lleven al intercambio y contraste de pareceres entre ellos y ellas, y en la conversión de las aulas en ambientes de reflexión y de colaboración en el desarrollo de proyectos de trabajo.
Es evidente que, para tal menester, hay que preocuparse y ocuparse de la formación del profesorado y de proporcionarle herramientas para que ese empeño llegue a ser algo valioso y relevante en la educación. Es aquí, desde esta necesidad, donde la presente propuesta de Curso de Experto en Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación en Educación Intercultural tiene sentido.
Desde un punto de vista educativo, las herramientas que proporcionan las plataformas digitales pueden tener una función relevante como mediadoras de la interacción humana. Con tal fin, un grupo de contenidos del Curso analiza el grado de correspondencia que existe entre las dimensiones esenciales de la comunicación formativa y las herramientas soportadas en dichas plataformas digitales. Será importante, por lo tanto, analizar las tendencias observadas en el uso de las mismas, así como la identificación de algunos elementos o factores que permiten comprender las prácticas educativas.
Desde el interés social del curso, las TIC expresadas mediante Internet, multimedios, o realidad virtual, proponen una interacción y un ritmo de aprendizaje radicalmente distinto frente a las experiencias pasadas, en formación, incluida la modalidad a distancia. La forma de trabajo es individual, más no aislada; la información se despoja de la rigidez contenida en un texto impreso y adquiere una temporalidad similar a la de generación de ideas, además de una vinculación directa con otras referencias documentales, gráficas o auditivas; el uso de las TIC requiere de un conocimiento mínimo pero especializado para la manipulación del ordenador y cada uno de los programas que lo integre; la comunicación digital, casi instantánea pero aún incapaz de sustituir la presencial.