Advertencia:
Las imágenes, tablas y gráficos de este artículo
no serán visibles en este formato. Ejecute este mismo
archivo en formato doc o pdf, si quiere visualizarlas.
LA ENSEÑANZA- APRENDIZAJE DE LAS TAREAS MOTRICES Y LA
ATENCIÓN: UNA PROPUESTA PRÁCTICA
Miguel Murillo Barrera
Licenciado en Educación Física. Profesor en el
CES Don Bosco
RESUMEN
La atención es fundamental para el reconocimiento y control
de la información del entorno, y por tanto, un mecanismo
muy importante en el proceso enseñanza- aprendizaje.
Aquí estudiamos su relación con dicha información,
la atención selectiva y la concentración y sugerimos
pautas para su entrenamiento.
Palabras clave: atención, concentración, entrenamiento,
motriz, tareas
ABSTRACT
Attention is absolutely necessary to recognise and control the
environmental information, so that it turns up an important
device in the teaching and learning process.
In this paper, we study its relationship with information, selective
attention, and concentration; besides, we suggest some guidelines
for its training.
Key words: attention, concentration, motor, tasks, training.
1. INTRODUCCIÓN
Cualquier profesional de la educación se plantea en muchos
momentos de su quehacer cotidiano: ¿cómo mejorar
el aprendizaje de sus alumnos y alumnas? Casi podríamos
decir que es una constante entre sus planteamientos.
Por su parte, el alumno desea dar respuesta, en muchos casos,
al gran número de interrogantes y retos que de forma
creciente se le van presentando, de modo que el proceso enseñanza-aprendizaje,
dinámico de por sí, encuentra así la conexión
imprescindible entre la labor del docente (que enseña)
y la del discente (que aprende).
Los pedagogos y psicólogos que estudian con detenimiento
las relaciones entre el hecho educativo y el desarrollo infantil,
conocen bien los componentes y las claves para un mejor aprovechamiento
de las condiciones que se dan en ese proceso, y aunque periódicamente
aparecen nuevos métodos o maneras de llevar a cabo la
práctica educativa, parece contrastada la influencia
decisiva de algunos elementos, que analizamos a continuación.
2. FACTORES QUE FAVORECEN EL APRENDIZAJE
Antonelli y Salvini (1.982) definieron el aprendizaje como...
"la adquisición de nuevos tipos de comportamiento
a fin de adaptarse a las demandas del ambiente", y señalaron
entre los factores positivos:
- edad,
- motivación (aquello por lo cual hacemos lo que hacemos),
- reposo (la fatiga dificulta el aprendizaje),
- experiencias preliminares (no específicas como aprender
a aprender, o específicas para asentar, ampliar y mejorar
los conocimientos anteriores) como base de los aprendizajes
significativos,
- repetición (bien para mantener o mejorar un estado
de eficiencia, bien para "automatizar" una determinada
tarea que nos permita realizar y aprender otras),
- predisposición específica (a veces hereditaria
para ciertas habilidades),
- información y conocimiento de los resultados que nos
hace más responsables y comprometidos con las tareas,
- inteligencia (el aprendizaje después de una sola exposición
es la regla en el hombre y la excepción en los animales
inferiores),
- enseñanza (se aprende al enseñar)
A continuación hablan sobre la percepción, asegurando
que..."en el proceso de aprendizaje motor la percepción
y la memoria juegan un papel de la máxima importancia".
Definen la percepción como... "la función
con la que la psiquis recibe los datos del mundo exterior, preferentemente
mediante los órganos de los sentidos", añadiendo
que... "la percepción es la base de todo aprendizaje:
estímulo, percepción y adecuación de la
respuesta motriz constituyen el primer escalón de la
experiencia (Wallon), y en este orden quedan memorizados".
Más adelante añaden: "componente necesario
de la memoria es la atención, sin cuyo concurso el material
vivido no puede fijarse ni conservarse. La atención es
la actitud que sustenta la intención de aprender y de
recordar, es decir, la disposición a recordar (memory
set). Es también el aspecto activo y selectivo de la
percepción, que consiste en preparar y orientar al individuo
hacia la percepción (captación) de un estímulo
particular".
Lo ilustran con un ejemplo bastante gráfico al comparar
la memoria con una grabadora, donde la atención sería
la presión sobre el botón que pone en marcha la
grabación, o bien, la corriente o la pila que hacen que
la grabadora se ponga en funcionamiento.
Por su parte, Robert N. Singer, al estudiar el proceso psicológico
de los alumnos relacionado con su habilidad par aprender y acceder
a actividades motoras, destaca que... "la buena disposición,
la atención selectiva, el enfoque, la anticipación,
el nivel de despeje, la memoria, la toma de decisiones y la
realimentación de la información, está
todo ello relacionado con la realización de la mayor
parte de las actividades".
Señala asimismo que los mejores deportistas o atletas
más diestros no lo han logrado por casualidad, sino por
tener la habilidad de utilizar su propia capacidad psicológica
a fin de conseguir ventaja. Esa habilidad, o más bien
conjunto de habilidades que él denomina "asociadas"
a los procesos, las manifiesta el alumno de manera activa, consciente
o inconsciente, y son:
a) La auto motivación, que le lleva a prepararse por
sí solo para estar en la mejor forma de aprender y mejorar.
b) Atender selectivamente a las instrucciones e informaciones
más importantes en cada situación.
c) La concentración.
d) Capacidad de anticipación a las eventualidades potenciales
inmediatas (como las que puedan surgir en tareas abiertas).
e) Mantener un nivel emocional óptimo.
f) Utilizar apropiadamente la memoria.
g) Tomar las decisiones adecuadas en cada acción de forma
eficaz en su realización.
h) Utilización pertinente de la realimentación
en la información (K. R. intrínseco y extrínseco).
Valgan estas referencias entre las muchas que podríamos
sacar a colación, plagadas de coincidencias y a la vez,
complementarias, para justificar la importancia de la atención
en el proceso de enseñanza- aprendizaje, objeto del presente
trabajo.
3. LA INFORMACIÓN Y LA ATENCIÓN
Como hemos indicado anteriormente, a través de la percepción
y utilizando principalmente los sentidos, es como recibimos
los datos del mundo exterior, y esa información es transmitida
al sistema nervioso para que pueda tener alguna significación,
siendo procesada posteriormente, y en la mayor parte de los
casos, generando una respuesta.
Pero la cantidad de estímulos, y por tanto de información
que podemos recibir en un momento determinado, puede ser tan
elevada que no seamos capaces de captarlos adecuadamente en
su totalidad. La experiencia nos dice que resulta difícil
atender a más de una cosa al mismo tiempo.
Cuando proponemos a nuestros alumnos por primera vez, por ejemplo,
que realicen giros hacia adelante con el brazo derecho y hacia
atrás con el izquierdo, simultáneamente (es decir,
atendiendo a la vez a dos tareas diferentes), lo podemos comprobar
fácilmente al ver cómo se atascan incluso cuando
ponen en ello los cinco sentidos.
Surge así, entonces, el concepto de atención,
a la que Singer considera como "la disposición de
un individuo en una situación particular para recibir
y procesar selectivamente la información", o lo
que es lo mismo, separar la información que considera
más importante de la que no lo es.
En el Diccionario de Ciencias de la Educación, encontramos
que "el concepto de atención sirve para describir,
tanto los procesos de selección que se dan en la recepción
y elaboración de los estímulos como en la intensificación
que se produce en las funciones psíquicas implicadas
en tales procesos".
Por su parte, J. L. Pinillos define la atención como
"proceso de focalización perceptiva que incrementa
la conciencia clara y distinta de un número central de
estímulos, en cuyo entorno quedan otros más difusamente
percibidos".
William James ya afirmaba hace más de un siglo (1.890)
al hablar de la atención que "Focalización,
concentración y conciencia constituyen su esencia",
aunque para tratar de diferenciar atención y concentración,
acudimos nuevamente al diccionario citado, donde dice que...
"el concepto de concentración suele a menudo intercambiarse
con el de atención, si bien, tiene también el
significado de atención intensa o limitada, dándose
por sentado que la intensidad de la atención presupone
un campo reducido. P. Lersch entiende por concentración
una regulación y organización voluntaria de las
ideas y pensamientos en contraposición a la atención,
en la que la orientación se refiere únicamente
a la percepción".
Vemos, pues, el carácter selectivo de la atención
en cuanto a reducir el número de estímulos a tener
en cuenta de entre todos los presentes. Así, podemos
hablar en consecuencia de la atención selectiva al referirnos
a esta capacidad (para unos) o disposición (para otros).
4. EL CONTROL DE LA ATENCIÓN Y LA CONCENTRACIÓN
Según R. M. Nideffer (91), la clave más importante
para lograr una actuación eficaz en el deporte (y por
extensión, en el control de las actividades motoras),
es la capacidad para controlar los procesos de pensamiento,
para concentrarse en una tarea (p. ej. , tener la vista fija
en el balón). Este control se refiere tanto a actividades
individuales como colectivas (deportes individuales o de equipo).
Habla también de la importancia del arousal o activación
fisiológica. Abernethy (1.993-citado por A. Hernández
y R. Ramos), estudia también la atención como
un estado de alerta o de preparación, relacionándola
con el arousal y la ansiedad. Afirma que es posible conocer
y detectar el arousal o nivel de activación a través
de los cambios producidos en el sistema nervioso periférico,
por variaciones en la dilatación pupilar, la tasa cardiaca,
la presión sanguínea, el ritmo respiratorio y
la sudoración.
Como medios para determinarlo se sugiere la electroencefalografía,
la medida en la sangre de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina),
la pupilometría (medida de la dilatación pupilar),
la electrodermografía (medida de la sudoración)
y la electromiografía (sobre la actividad muscular),
entre otras.
Estas técnicas son difíciles de aplicar, bien
por interferir con la actividad del deportista o por ser muy
concretas y requerir instrumentos técnicos costosos de
conseguir, así como personal muy especializado.
Por su parte, la ansiedad parece actuar negativamente en la
atención y la concentración.
En cuanto al control de la concentración, Nideffer señala
que existen cuatro tipos diferentes de focos de atención
o espacios en los que se puede centrar la atención, dependiendo
de la especialidad deportiva o de la actividad motriz que se
esté considerando:
a) El foco amplio -externo, que se utiliza para evaluar rápidamente
una situación (como el que utiliza una base de Baloncesto
al recibir el balón).
b) El foco amplio- interno, utilizado para analizar y planificar
situaciones (p.ej., una estrategia de juego).
c) El foco reducido- externo, que sirve para focalizar la atención
sobre una o dos señales externas (p.ej., sobre mi marcador,
o sobre el balón).
d) El foco reducido- interno, que es la referencia para repasar
mentalmente una situación de ejecución o controlar
el arousal físico (p.ej., el talonamiento en los últimos
5-6 pasos en salto de altura o la forma interiorizada de lanzar
un tiro libre en Baloncesto).
No se puede afirmar que cada tipo de foco corresponda a una
determinada especialidad deportiva, pues en cualquiera de ellas
se pueden dar como hemos visto en los ejemplos precedentes situaciones
tan variadas que tengan similitud con los cuatro focos expuestos.
Sin embargo, y ahí está su posible utilidad con
vistas al entrenamiento, cada actividad específica tendrá
proporciones distintas y más acusadas de cada uno de
ellos.
Ese entrenamiento nos proporcionará un mayor control,
tanto de la atención como de la concentración.
El propio R. Nideffer propone unos principios al respecto que
el entrenador y el practicante han de tener en cuenta, y que
resumimos:
- Ocuparse al menos de 4 tipos distintos de atención
(los focos de atención descritos anteriormente).
- Según la cambiante situación deportiva o motriz,
poder desviar los diferentes tipos de concentración para
ajustarlos a la nueva demanda de atención.
- Hay diferencias individuales en la atención, unas biológicas,
otras genéticas y otras que se aprenden.
- Un arousal por encima del nivel óptimo, bien puede
producir exceso de confianza, o bien agarrotamiento y deterioro
progresivo de la ejecución.
- Es conveniente manipular sistemáticamente el arousal
para recuperar el control de la concentración.
El agarrotamiento (otro factor negativo) surge con frecuencia
cuando los pensamientos negativos tienen tendencia a crecer
(por miedo a lesionarse, por incrementarse la tensión,
por la responsabilidad...). En ese caso, aprender a relajarse
o pensar en positivo puede ayudar a resolver la situación.
5. EL ENTRENAMIENTO DE LA CONCENTRACIÓN
Parece claro que la concentración inhibe la distracción.
La interrupción de la concentración, los lapsus,
invitan a la auto-duda y al miedo, conduciendo al practicante
hacia la ansiedad y la angustia, por lo que el preparador debería
entrenar la mente de su pupilo para ejercer el control adecuado.
Hemos analizado los distintos tipos de focalización de
la atención y concentración y se ha visto la influencia
negativa del agarrotamiento. No es fácil que el practicante
resuelva por sí solo las situaciones negativas si antes
no se ha entrenado o preparado para ello.
Algunos especialistas (Schmid, A. y Peper, E., 1.991) que lo
han llevado a cabo con deportistas de la élite de la
Gimnasia Rítmica en U.S.A. nos ofrecen algunas alternativas,
recordándonos que el componente principal de la concentración
es la capacidad de focalizar la atención sobre la tarea
que se está desarrollando y no distraerse por estímulos
internos o externos que sean irrelevantes.
Entre los estímulos externos citan el abucheo de los
espectadores, la música ambiental, ciertas llamadas de
los árbitros y la conducta antideportiva por parte de
los contrarios, mientras que los internos tienen que ver con
sentimientos y sensaciones corporales que distraen, como "estoy
muy cansado", o "no debo estar nervioso", "voy
a hacer el ridículo", etc.
Estos estímulos pueden ser de distintas categorías,
influyendo unos más que otros en el practicante, pero
parece claro que se afectan unos a otros continuamente y que
irán en detrimento de una mejor actuación motora
si el deportista o el alumno no está entrenado para enfrentarse
a estas situaciones de presión, como lo es la competición.
Una buena forma de entrenar aspectos internos de los distintos
estilos atencionales es la denominada expansión de conciencia,
propuesta por Gauron (1.984), que debería realizarse
en posición cómoda o tumbado. De forma escueta,
consiste en lo siguiente:
- Debe lograrse en principio que el deportista se centre en
su respiración, primero más lenta y profunda,
después normal y volver a la respiración profunda,
hasta que sea cómoda y regular.
- Prestar atención a lo que se escucha, identificando
y separando los sonidos primeramente, para escucharlos a continuación
mezclados, sin clasificarlos.
- Tomar conciencia de sus sensaciones corporales (apoyo del
cuerpo, roce de los dedos...) primero por separado o una a una,
y luego conjuntamente.
- Prestar atención sólo a las emociones o pensamientos,
suave y separadamente, sin forzar hasta "quedarse en blanco",
o si esto no es posible, dejar sólo uno y concentrarse
en él.
- Con los ojos abiertos, elegir algún objeto y observarlo
de frente, mirando al resto de la habitación de manera
periférica, pero reduciendo cada vez más el campo
de visión hasta llegar solamente a un punto de ese objeto.
A continuación, expandir la atención poco a poco
ensanchando el campo hasta poder ver todo lo que hay en la habitación.
Podría finalizarse con una pequeña puesta en común
intercambiando opiniones y experiencias.
Funcionaría como unos prismáticos que reducen
y amplían el objetivo a gusto de cada uno.
Esto debe hacerse en varias sesiones, y al principio pueden
hacerse los ejercicios por separado, hasta llegar a la totalidad.
Para entrenar aspectos relacionados con estímulos externos,
se proponen situaciones simuladas de competición, con
sonidos de fondo grabados, como voces de anuncios, música,
aplausos, pataleos o abucheos, etc. Asimismo, el llevar la indumentaria
propia de la competición puede ayudar para la mentalización
durante los entrenamientos.
Estos planteamientos pueden reducir el efecto de lo que Schmid
y Peper denominan la novedad inducida, que puede interferir
con la ejecución deportiva y hacer que la experiencia
competitiva parezca similar a lo que se ha venido haciendo en
los entrenamientos.
Otra estrategia podría ser que los deportistas trabajasen
por parejas, de forma que mientras uno de ellos se relaja y
ensaya mentalmente sobre la práctica de su especialidad,
el otro intente distraerlo de cualquier manera, salvo por medio
del contacto físico. Esto se practicó en un experimento
durante 5 días y los resultados indicaron un aumento
importante de la concentración, desde el primero hasta
el quinto día.
Hay también un modo de no perder la concentración
tras cometer un error. Consiste en convertir el fracaso en éxito,
evitando el auto-juicio y la auto-culpa. Por ejemplo, en lugar
de decir... "qué mal lo estoy haciendo...",
se piensa... "cómo iría mejor", o "vamos...",
como hizo Arancha Sánchez Vicario cuando ganó
su primer Roland Garros, ensayando mentalmente las condiciones
previas al error, pero ajustando ahora su conducta, de manera
que se ejecute la destreza perfectamente (al dar un mal golpe
con la raqueta, inmediatamente repetía el golpe haciéndolo
perfecto, como sería el siguiente).
Esto se puede practicar diariamente, durante 5 ó 10 minutos,
anotando los avances o progresos, si se producen, y procurando
variar las pruebas y estrategias según el practicante
y el tipo de tareas.
Las hermanas Harris (84) propusieron un ejercicio para medir
la concentración, a modo de test, que consiste en una
rejilla de bloques de 10 por 10 columnas, y que va del 0 al
99, consistente en escrutar la rejilla durante un tiempo determinado
(sobre 1 minuto) y encontrar, señalándolos, tantos
números como se pueda, empezando por el 00. Según
ellas, los atletas con alta concentración lograrían
acumular entre 20 y 30 números en 1 minuto.
Este test, puede utilizarse varias veces, empezando con el número
inmediato superior al número más alto alcanzado
en el intento anterior, y también pueden elaborarse nuevas
rejillas, recolocando los números.
84 27 51 78 59 52 13 85 61 55 10 68 38 90 08 94 06 65 98 55
28 60 92 04 97 90 31 57 29 33 39 84 09 62 81 36 43 71 05 93
32 96 65 39 80 77 49 86 18 70 54 11 76 37 52 07 88 35 44 61
76 87 71 95 98 81 01 46 88 00 80 40 58 96 69 42 21 04 83 78
48 82 89 47 35 17 10 42 62 34 R-1 70 85 12 41 20 64 34 67 50
45 R-2
44 67 93 11 07 43 72 94 69 56 15 79 19 28 13 51 03 22 33 75
53 79 05 22 54 74 58 14 91 02 74 29 14 01 18 31 53 59 46 49
06 68 99 75 26 15 41 66 20 40 63 16 89 30 27 02 47 32 23 86
50 09 64 08 38 30 36 45 83 24 92 87 00 17 66 72 57 25 48 77
03 73 21 23 16 37 25 19 12 63 56 99 82 60 97 26 95 73 91 24
Rejilla original Rejilla de ajedrez
Gráfico 1. R-1 es la rejilla original elaborada por las
hermanas Harris; la rejilla R-2, se ha denominado de ajedrez
porque la hemos elaborado colocando los números del 00
al 50 siguiendo los saltos del caballo de ajedrez, y después,
hasta el 99, aleatoriamente.
6. UNA PROPUESTA DE APLICACIÓN EN LAS EDADES ESCOLARES
Aunque la mayor parte de lo aquí expuesto se ha referido
al campo del entrenamiento deportivo, creemos que puede ser
de utilidad, en la teoría, para el aprendizaje de las
tareas motrices, aunque dada la escasez del tiempo asignado
a la Educación Física en los programas oficiales,
sobre todo en la Enseñanza Secundaria (2 h. semanales),
no parece fácil detraer algo de tiempo para este tipo
de experiencias.
Lo que sí debemos hacer en todo caso es tratar de facilitar
el aprendizaje de nuestros alumnos, y a propósito de
lo que antecede, sugerimos realizarlo valiéndonos de
experiencias en las que centren la atención y la concentración.
Pongamos un ejemplo: si queremos que el alumnado aprenda el
salto de longitud, (últimamente tan de moda tras los
triunfos internacionales de Niurka Montalvo y Yago Lamela),
estudiamos primeramente dentro de la secuencia del salto qué
aspectos técnicos nos parecen más determinantes
para su enseñanza y aprendizaje, con el fin de que el
alumno se centre en ellos prioritariamente, y cuando estemos
realizando los ejercicios prácticos, centramos la atención
selectiva de nuestros alumnos en esos aspectos.
Supongamos que, tras el estudio por nuestra parte, hemos concluido
que los aspectos más decisivos para un buen salto, son:
a) Carrera a la máxima velocidad.
b) Batida en la tabla y hacia arriba
c) Caída con piernas hacia delante.
d) Salida por delante.
Si se piensan dedicar 4 sesiones de clase a esta especialidad
atlética, en la 1ª se explican las características
generales del salto, introduciendo verbalmente consignas informativas
o cuñas, que se centrarán en los puntos a) y b),
y que se irán repitiendo periódicamente entre
los ejercicios.
En la 2ª sesión, se trabajará preferentemente
la batida y la caída, repitiendo sobre todo las consignas
b) y c) entre los ejercicios, aunque recordemos la a).
La 3ª será para las consignas c) y d), es decir,
la caída y la salida del foso, recordando la a) y b),
y la 4ª sesión será de repaso general de
las cuatro consignas, pudiendo añadir al final un test
para ver los resultados.
Conocemos por experiencia los resultados positivos de una investigación
que se está llevando a cabo sobre esta propuesta, por
lo que sugerimos su aplicación experimentalmente en los
centros escolares.
BIBLIOGRAFÍA
SCHMID, A. (1991). "Técnicas para el entrenamiento
de la concentración", en WILLIAMS, J. (1991). Psicología
aplicada al Deporte. Madrid: Biblioteca Nueva.
GUTIÉRREZ, I. (Dir. Tecn.) (1983). Diccionario de Ciencias
de la Educación. Tomo I. Madrid: Rioduero.
BALLESTEROS, S. y GARCÍA, B. (1995). Procesos psicológicos
básicos. Madrid: Universitas S.A.
NIDEFFER, R. (1991). "Entrenamiento para en control de
la atención y la concentración", en WILLIAMS,
J. (1991). Psicología aplicada al deporte. Madrid: Biblioteca
Nueva.
HERNÁNDEZ, A. y RAMOS, R. (1996). Introducción
a la informática aplicada a la Psicología del
Deporte. Madrid: RA-MA
SINGER, R. (1986). El aprendizaje de las acciones motrices en
el deporte. Barcelona: Hispano- Europea.
ANTONELLI, F. y SALVINI, A. (1982). Psicología del Deporte.
Tomo I. Valladolid: Miñón. Colección KINÉ.
HARRIS, D. y HARRIS, B. (1987). Psicología del Deporte.
Integración mente-cuerpo. Barcelona: Hispano- Europea,
S. A.
RUIZ, L. y SÁNCHEZ, F. (1997). Rendimiento deportivo.
Claves para la optimización de los aprendizajes. Madrid:
Gymnos.