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  ISSN: 1695.4297

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Cesar Tello
RESUMEN
El autor nos presenta el análisis de la actualidad educativa en Argentina. En la primera parte del artículo se detiene en los inicios y constitución del sistema educativo argentino; en la segunda parte del artículo desarrolla un ejercicio institucional para analizar y reflexionar sobre estos aspectos, que responden tanto a las políticas educativas nacionales de los países latinoamericanos como a las decisiones de las políticas en cuanto a la gestión de las escuelas.
Presentación
Al ubicarnos conceptualmente en el tema que se plantea para este número de la revista debemos tener en cuenta que la vinculación entre Educación y Ciudadanía hay que situarla en los propios orígenes de los sistemas educativos latinoamericanos.
En este caso intentaré presentar las ideas centrales de la afirmación anterior para el caso argentino; sea entendido como un modo de enriquecimiento entre dos países que sufren y se alegran con las raíces de su tierra latinoamericana.
En el análisis de la actualidad Argentina nos encontramos con que en el presente las políticas educativas generadas para la formación del ciudadano poseen una carga de ciento veinte años de historia escolar, si tomamos el inicio con la promulgación de la Ley 1420 en 1884: ley de educación laica, gratuita y obligatoria, gestada principalmente por Domingo Faustino Sarmiento, desde el Congreso pedagógico que se llevó a cabo en 1882.
Hemos conjeturado nuestra primera afirmación: la formación del ciudadano y el perfil que el Estado Nacional deseaba, se inicia conjuntamente con el surgimiento de los sistemas educativos como asunto estatal.
A partir de ese momento histórico podremos observar como las diversas corrientes de filosofía de la educación influyeron en la dimensión política sobre la forma y el modo en que debía ser moldeado el sujeto para su adaptación social y su devenir como ciudadano.
Se podrá observar como en esta primera parte del artículo ingresamos y nos detenemos en los inicios y constitución del sistema educativo argentino; consideramos relevante este posición ya que esta etapa se ha plasmado muy fuertemente sobre el sistema educativo argentino a través de la historia.
Esta situación es de tal envergadura que en la actualidad en congresos, simposios de Historia de la Educación y en los ámbitos académicos se habla de los sedimentos de las corrientes del normalismo y positivismo pedagógico que influyen actualmente sobre el sistema educativo y que dieron origen al mismo en tanto corrientes pedagógicas en la década de 1880.
Es así que la segunda parte del artículo será interpretada de modo más adecuado si hacemos esta opción y nos detenemos en el trazo histórico que se manifiesta en el origen y que aún permanece presente.
El interrogante que surge de modo constante es qué tipo de ciudadanía y de qué ciudadanos estamos hablando en las distintas etapas históricas de Argentina. La respuesta a esta pregunta ha tenido distintas expresiones en los espacios, tiempos y contextos sociales, económicos, culturales y políticos en los que la educación se ha desarrollado. Partiendo de la premisa anterior pareciera que no hay una contestación única y universal. Más aún, no hay una respuesta neutra y esto debe ser así, ya que es imposible situarnos en el campo de la neutralidad debido a la carga ideológica que esta cuestión trae consigo.
Es de suma de suma importancia que cada país pueda establecer en Latinoamérica criterios a partir de sus propios proyectos de Estado, que se manifiesten en la intencionalidad de las políticas educativas, y como es el propósito de EDUCACIÓN Y FUTURO, comenzar a pensar el desarrollo pedagógico de modo regional, sin perder de vista las particularidades de cada Nación.
Sería un desafío de los estados latinoamericanos pensar en un proyecto de líneas generales de ciudadano libre, crítico de la realidad que lo circunda, liberador e intentando despegarse del proyecto de ciudadano-consumidor que impone el neoliberalismo.
Pero debemos tener en cuenta que, aunque en la actualidad existe una tendencia regional a la cohesión, frente a los avatares neoliberales, todavía esto es como un sueño utópico.
En la segunda parte del artículo desarrollaremos un ejercicio institucional para analizar y reflexionar sobre estos aspectos, que responden tanto a las políticas educativas nacionales de los países latinoamericanos como a las decisiones de las políticas en cuanto a la gestión de las escuelas. Sin duda que este ejercicio deberá ser recortado y contextulizado a la realidad de cada centro escolar que desee llevarlo a cabo.
El trazo histórico como categoría de análisis
Desde nuestro aporte intentaremos desarrollar los elementos y dispositivos que fueron configurando el perfil del ciudadano argentino y para eso utilizaremos esta categoría: el trazo histórico. Tratando de construir un relato opuesto a la linealidad y al método causas y consecuencias, esto es construir un relato histórico interpelador que nos ayude a develar el presente y a comprenderlo.
Consideramos que el trazo histórico va tomando a través del tiempo, distintos tintes, grosores e intensidades y puede llegar a desaparecer como tal, o superponerse con otro y permanecer por mucho tiempo hasta el presente, como hemos planteado al principio con respecto al normalismo pedagógico.
En nuestro caso hemos tomado el trazo de educación y ciudadanía y haremos el análisis desde su "surgimiento" hasta nuestros días. Nos permitimos las comillas porque consideramos que este se da de modo intencionado y a través de las políticas de estado, pero las formaciones o conglomerados sociales desde una perspectiva antropológica, en mayor o menor medida siempre han tenido una intencionalidad educativa entre sus integrantes como transmisión de lo que debía ser el ciudadano, aunque no sea de modo institucional y menos aún a través de políticas educativas tal como las comprendemos hoy, pero les ha preocupado a los adultos o mayores la formación de sus predecesores y un determinado perfil para ser parte de ese conjunto social.
Desarrollo
La conformación de los Estados y la concepción de Nación
Es necesario señalar -de modo breve- la perspectiva Weberiana en cuanto a la conformación de Estado e idea de Nación en tanto que postula que el desmoronamiento del monopolio religioso y el fin del poder político de la Iglesia dejaron un gran vacío en las estructuras sociales del fin de la edad media, ya que la Iglesia funcionaba como referente universal de identidad: las personas pertenecían a esa gran comunidad que era la Iglesia; la sociedad se amalgamaba bajo una autoridad común: el Papa, que permitía el sentido de pertenencia al conglomerado social; en ese sentido el concepto de pertenencia era "ser parte de", por tanto podríamos encontrar allí los primeros vestigios de lo que significaba ser ciudadano: "ser parte de"
Con la aparición de la Reforma se disuelve la imagen de la Iglesia como contenedora social de la población dispersa en diversos territorios, y poco a poco se va construyendo -como plantea Oszlak - los elementos de la estatidad.
En el análisis multidimensional debemos concebir la diversidad de factores que intervienen de modo multicausal en el sentido de Gianfranco Poggi que se van desplegando como proceso histórico de transformación, tal es así que a la referenciada caída del monopolio de la Iglesia debemos considerar:
1. La Urbanización, las ciudades que ya habían comenzado a erigirse como forma de organización social y política;
2. La transformación de la economía de intercambio o economía social a la economía de mercado. La nueva economía de intercambio incrementó los poderes fiscales del Estado mediante el tributo de las transacciones comerciales, conformando importantes cambios legales e institucionales.
De este modo el sentido de pertenencia se va transformando en cuanto a su referente: el espacio de la Iglesia como referente es asumido poco a poco por los surgentes Estados Nacionales.
El Caso Argentino
En Argentina se debe partir de la premisa que la emancipación, es decir la ruptura con el poder imperial en 1816, no produjo automáticamente la sustitución del estado colonial por un Estado nacional.
Recién en años posteriores y a partir de la derrota de la confederación en 1861 se allanó el terreno para comenzar con la definitiva organización nacional. Aunque la consolidación del estado nacional demandaría casi dos décadas más.
Existe la hipótesis en los estudios historiográficos que la consolidación nacional tardó en llegar porque además de las guerras civiles entre unitarios y federales había otros factores que eran los que verdaderamente impedían la consolidación del estado y que sólo se observaron cuando las guerras civiles cesaron, nos estamos refiriendo principalmente a la cuestión económica, referenciada en el caudillaje, que producía gran dificultad para las alianzas políticas.
Haber terminado con J. M Rosas en 1852, Gobernador de las Provincias Unidas del Río de La Plata, que gobernó en una tiranía dictatorial con el poder de "sus caudillos" no significó acabar con la política federalista de Buenos Aires.
Previamente a la consolidación nacional que situaremos aproximadamente hacia 1880, la cuestión nacional era una idea de la propia provincia. Las provincias organizaron la nación, no la conformaron; para el provinciano la nación era su propia provincia; después de 1810 sólo existía un Estado con varias Ciudades.
El localismo no era una forma aberrante de organización social sino que respondía a un modo de relaciones de producción y circuitos económicos, aunque la independencia Argentina ya había sido declarada. Hicimos este recorrido porque aquí se ve claramente el concepto de ciudadanía que existía en los habitantes de las provincias antes de 1880: eran ciudadanos provinciales, sin concepción nacional, sin duda no existían las políticas educativas para su formación ciudadana, sino que se establecía por el sistema de caudillaje regional determinado principalmente por los vínculos de protección de los circuitos económicos.
"La patria para el correntino, es Corrientes; para el cordobés, Córdoba…., para el gaucho, el pago donde nació. La vida e intereses comunes que envuelve el sentimiento racional de la patria es una abstracción incomprensible para ellos, y no pueden ver la unidad de la república simbolizada en su nombre" (Oszlak, 1982: 42)
Para llegar a la construcción del Estado se tendrían que dar algunos requisitos:
1. capacidad de externalizar el poder como unidad soberana
2. Institucionalizar su autoridad garantizando los medios de coerción
3. Diferenciar su control a través de las instituciones públicas
4. internalizar una identidad colectiva mediante la emisión de símbolos.
Resuelto el orden se podría encarar el progreso. Un Estado capaz de imponer el orden y promover el progreso era un estado que había adquirido la capacidad de institucionalizar su autoridad. Estos elementos se despliegan y desarrollan desde 1852 hasta 1880, como hemos dicho, aproximadamente.
La cuestión de los inmigrantes
En Europa con la Revolución Industrial, la riqueza se concentraba en las ciudades más industrializadas, en tanto los campesinos trataban de huir del hambre y la pobreza.
Había agencias de empleo en Europa donde se hacía propaganda y se atraía las masas hacia la Argentina. La República comenzó a atraer inmigrantes a los que se les ofrecían facilidades para incorporarse al País y con una promesa de posesión de tierras. Situación que nunca se dio entre otras cosas por la Ley de Inmigración decretada en 1876 que no garantizaba a los colonos la posesión de la tierra. Y también por el código Civil pensado por Velez Sarfield que era un código "no para propietarios sino para "grandes" propietarios" garantizando las bases que protegieran la estructura de la tierra de la oligarquía. Con estas dos leyes (Código Civil y Ley de Inmigración) poco podía esperar el inmigrante, de los cuales el 80 % no obtuvo título de propiedad y ya no se podían volver al país natal por eso se quedaron directamente en las grandes ciudades especialmente en Buenos Aires.
Los inmigrantes que aceptaron venir a la Argentina se habían reclutado en regiones de bajo nivel de vida y de escaso nivel técnico ya que la mayoría se identificaba a sí mismo como campesino en sus cartillas de inmigración. Pero sólo algunos de ellos lograron instalarse en el campo y un porcentaje menor aún llegó a ser propietarios.
Ellos tenían escasas posibilidades de transformarse en dueños de parcelas -como se les había prometido en su país de origen- y se ofrecieron como mano de obra barata. La corriente inmigratoria se fijó preferentemente en la zona litoral y en las grandes ciudades. Sólo pequeños grupos se trasladaron a la patagonia argentina. Lo que incrementó la contraposición entre interior y zona litoral: los recursos económicos, el sistema de caudillaje y ahora se le debe sumar las particularidades demográficas y sociales.
El estado no buscó el camino que podía resolver el naciente problema, que era el de transformar a los inmigrantes en poseedores de tierra; sólo se propuso asimilar a sus hijos a través de un vasto programa de educación popular y de este modo podemos afirmar que el sistema educativo nació para la formación ciudadana, adoctrinando a los inmigrantes y a sus hijos en la concepción nacional.
Sarmiento y Alberdi habían pensado en la inmigración como posibilidad de adelanto y de civilización, pero esperaban a los inmigrantes del norte de Europa, los que trabajan en las industrias, capacitados para el progreso: a los ciudadanos que eran parte de la civilización. Pero grande fue su sorpresa cuando a la Argentina comenzaron a ingresar los inmigrantes del sur, es decir los excluidos del sistema industrial europeo: la barbarie embrutecida que pasarían a ser los futuros civilizables.

El surgimiento del sistema educativo: el normalismo pedagógico.
Como hemos planteado la escolarización ha surgido como manifestación política de los Estados modernos, como estrategia para la consolidación de las incipientes naciones que se desarrollaban hacia el interior de los estados en cuanto a la constitución poblacional.
En 1874 se crean las Escuelas Normales y como política educativa comienza en Argentina un período al que se lo denominó "normalizador" donde Sarmiento enfrentó desde el discurso ideológico la civilización versus la barbarie. Al respecto A. Puiggrós sostiene:
"... La escuela era la continuación de la guerra por otros medios, en la relación que Sarmiento establecía con el pueblo, y el educador un civilizador"(1990: Pág. 87)
Mitre y Sarmiento querían atender distintas cuestiones. Sarmiento propuso que se le diera prioridad a la generalización de la educación básica, Mitre representaba a quienes querían que el esfuerzo educativo del naciente Estado nacional apuntara a educar a la clase dirigente. Debemos entender que Sarmiento y Mitre no estaban enfrentados en estas cuestiones, sino que era cuestión de cual era la prioridad.
En cuanto al problema de la educación Mitre intentó formar a las minorías directoras creando Institutos de educación secundaria. Fundando el Colegio Nacional de Buenos Aires como así también creando colegios nacionales en las Grandes Ciudades del País.
La preocupación de Sarmiento en cambio, fue alfabetizar las clases populares, por eso el mismo fundó innumerables escuelas y propició una ley que otorgaba subvenciones a las provincias para tal fin. La Fundación de la Escuela Normal de Paraná y la creación de bibliotecas populares en 1870 completaron su labor. Teniendo en cuenta que en 1869 Sarmiento realiza un censo nacional donde se demuestra que un millón de habitantes no sabían leer ni escribir sobre un millón setecientos mil habitantes censados.
Queda claro en estas cuestiones que el estado, que se estaba delineando, tendría un rol central en lo que respecta al sistema educativo escolarizado en Argentina. La escuela se convirtió entonces en un dispositivo de extraordinario valor para uniformar las experiencias de ingreso en el conjunto social de todos los miembros jóvenes de las sociedades nacionales, independientemente de sus diferencias de origen, ya que la Argentina recibe una gran ola inmigratoria que llevará a pensar las políticas educativas desde otra perspectiva: la normalización ciudadana.
De allí el interés del Estado en formalizar y monopolizar el control institucional de las prácticas de enseñanza: la escolarización resultó así una de las herramientas institucionales más eficaces en el proceso de homogeneización indispensable para la constitución de la nacionalidad y el fortalecimiento del poder estatal.
El objetivo era la normalización, una vez que el inmigrante estuviera normalizado, se convertiría en ciudadano argentino. Pero esa normalización implicaba borrar cualquier marca que trajera de su país de origen.
No fue casual la referencia a la "cuestión de los inmigrantes" en líneas anteriores ya que como plantean Caruso y Dussel "En el caso de Argentina…en tanto tierra aluvional, su población hacia 1914 estaba compuesta en un 80 % por inmigrantes o hijos de inmigrantes. La nacionalidad y formación del ciudadano era sin duda una cuestión central para lograr unificar a esa población heterogénea"
En primer lugar, la difusión de la enseñanza estaba ligada al logro de la estabilidad política interna. Esto se comprende fácilmente si se piensa en las teorías en boga en la época acerca del papel moralizador de la enseñanza.
Efectivamente, se pensaba que la educación, en la medida que difundiera masivamente ciertos principios, contribuiría con eficacia en la tarea de eliminación de los focos de resistencia de los caudillos al gobierno central que permanecían especialmente, en el interior del país.
El Orden Conservador
El orden conservador hace referencia a la clase oligárquica y elitista que prevalecía en el ambiente político de las décadas de 1860 a 1910. Quería para sí misma toda la concentración del poder político sin participación del resto de la población.
Debemos considerar que la formación del ciudadano, como hemos dicho, también se manifiesta en las decisiones políticas, tal es así que en el orden conservador de 1880 existía Bottana (1998) desarrolla dos conceptos:
-República abierta que consistía en conciliar valores igualitarios, donde todos se sientan personas y puedan ser respetados.
-Y una República restrictiva: beneficios circunscriptos a unos pocos como lo era la cuestión electoral.
Existía una república abierta que consideraba a todos habitantes, y una república restrictiva que era la de "los ciudadanos": hombres blancos, con poder económico, y perteneciente al orden político conservador. Libertad Políticas para pocos y libertad civil para todos.
Pueblo y elección iban de la mano en la fórmula Alberdiana pero poniendo restricciones a los votantes ya que primero había que educarlos, decía Alberdi.
Existía una preocupación importante de parte de los políticos argentinos, como plantea Bertoni (2001) en cuanto a la construcción de la nacionalidad argentina a fines del siglo XIX . La preocupación estaba ligada al poco fervor patriótico que existía en las escuelas, atribuido sin duda a la característica cosmopolita de nuestro país debido a las grandes olas de inmigrantes, como hemos hecho mención.
A partir de esta situación se intentan reforzar algunos aspectos desde la escuela pública que podríamos categorizar como las primeras políticas educativas en cuanto a educación y ciudadanía que devienen del Orden Conservador.
Aproximaciones finales
El Estado argentino adoptó políticas de "nacionalización", como inculcación, por ejemplo el idioma, símbolos patrios, historia oficial. Es decir, la búsqueda constante de políticas de nacionalización que produjeran y distribuyeran un imaginario compartido: inculcar la idea de nación de la cual se desprendería la conformación ciudadana.
Por lo tanto, para Giovine, el acceso a la condición de Ciudadano no sólo implica el goce gradual de derechos civiles, políticos y sociales, sino también un proceso de identificación nacional. Cuya función no es solamente la de socializar en una cultura común, sino también la de gobernar sobre los ciudadanos y regular socialmente a los sujetos.
Así la educación, sería el medio desde el cual se impartirían estas cuestiones, constituyéndose en uno de los derechos sociales fundamentales, dado que debería "borrar" las diferencias hereditarias y crear el ciudadano que requería el estado moderno argentino como estado conservador.
No debe olvidarse que la particular génesis del estado Nacional argentino va realizándose en base a las confrontaciones, alianza y negociaciones entre estados-provincias independientes y soberanos, lo cual refleja el problema de la definición de qué tipo de ciudadanía se pensaría para los argentinos.
Para Sarmiento existían tres categorías de clasificación de educables para la ciudadanía:
1)Los civilizados, que supuestamente serían los inmigrantes industriosos del norte, y grande fue la decepción cuando llegaban a Argentina lo perseguidos políticos, los desocupados del sur europeo. Estos pasarían a ocupar la segunda categoría.
2)Los Civilizables: el hombre que hoy se ceba en sangre, pero mañana será un ciudadano: el gaucho argentino.
3)los no civilizables: los negros y los indios
Por eso era necesario crear una cultura nacional y esa cultura debía imponerse de manera uniforme y legítima a través de la normalización pedagógica.
Por eso Sarmiento plantea un discurso de una Educación Universal y otorga un papel fundamental para la construcción de una república a los ciudadanos que en realidad no tenían una existencia real y que por lo tanto había que "crearlos".
Sarmiento encontró el modelo de República y de sistema de instrucción a imitar en los Estados Unidos, considerando que tres son las principales capacidades a desarrollar en los individuos para convertirlos en buenos ciudadanos:
a)capacidad industrial
b)Capacidad moral
c)Capacidad intelectual.
La escuela debía realizar entonces un proceso de expropiación de la memoria colectiva, bajo tres pilares:
a) La conformación de la identidad política nacional, la ampliación de la ciudadanía se realiza a través de un proceso de inclusión basado en la exclusión de los sujetos como hemos explicado con los conceptos de república abierta y república restrictiva.
b) Principio de igualdad básica, que en el discurso educativo se torna uniformidad. Y que posteriormente este principio de igualdad es derribado por la ley de residencia, en el paso hacia el positivismo pedagógico. Tema con el cual iniciaremos la segunda parte de este artículo.
c) La idea de nacionalidad Universal, se apela a la imposición-legitimación de una cultura política que obedezca a pautas racionales y universalistas de conducta.
Aparece una gran preocupación por las escuelas extranjeras, ya que creaban pequeñas dependencias de sus países en Argentina, y Sarmiento con mucha claridad plantea: "no es lo mismo enseñar italiano que enseñar en italiano". Este conflicto es de gran alcance a tal punto que casi llega a provocar un brete entre Argentina e Italia, los diarios de la época -tanto italianos como argentinos- tuvieron fuerte influencia en esta preocupación. Pero todo esto culmina con la Ley 1420, que establecía cuales eran las condiciones para establecer escuelas en el territorio argentino.
También existía una gran preocupación por lo maestros y su formación ya que se decía que estaban poco preparados para inculcar el nacionalismo en los alumnos. Se buscó reformular los planes de estudio para darle mayor importancia a la cuestión patriótica por ejemplo haciendo mayor referencia a la historia nacional y mayor preparación en los actos escolares.
El carácter cosmopolita ha afectado a la Argentina por mucho tiempo y se comienza a tomar lo cosmopolita como opuesto a nacionalidad . Estos son elementos que van delineando la preocupación de la esfera política por lo nacional
La educación, sin duda, cumplía ese mecanismo de control y adoctrinamiento homogenizador que quedaba en mano de una élite gobernante -Orden Conservador- que deseaba extender la educación para la conformación de ciudadanos pero no pretendía que sean "demasiado libres" sino que buscaban la homogenización a través del normalismo.
Bibliografía
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" DUSSEL, I. (1997); Currículum, humanismo y democracia en la enseñanza media (1863 - 1920), FLACSO/UBA (Oficina de publicaciones del CBC), Bs.As.
" GALLO, E. (2000) "La consolidación del Estado y la reforma política" en Academia Nacional de la Historia, Nueva historia de la nación argentina, vol. 4, La configuración de la república independiente (1810-c1914), Planeta. Buenos Aires.
" GIOVINE---------------------------
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" POGGI, G. (1997) El desarrollo del Estado moderno. Una introducción sociológica. Universidad Nacional de Quilmes. Buenos Aires.
" PUIGGROS, A. (1992); Escuela Democracia y Orden (1916-1943), Galerna, Buenos Aires.
" PUIGGROS, A., (1990); Sujetos, disciplina y currículum en los orígenes del sistema educativo. Galerna, Bs. As. (Colección: Historia de la Educación en la Argentina, dirigida por A. Puiggrós).
" RAMÍREZ, FRANCISCO y BOLI, JOHN (1999), "La construcción política de la escolarización de masas", en: F.Enguita, M, editor. Sociología de la Educación. Ariel. Barcelona
" SARMIENTO, D.F. (1988). Educación Común. Solar. Buenos Aires.
" TEDESCO, J.C. (1986); Educación y Sociedad en Argentina (1880 - 1945) Solar, Bs.As.
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