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  ISSN: 1695.4297

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"Las familias ante la educación de sus hijos: Reflexiones y recomendaciones para la organización y puesta en marcha de una escuela de padres en un centro escolar"

David Llopis Goig
INFES-Merton

Ramón Llopis Goig
Universidad de Valencia

RESUMEN: Este artículo constituye una reflexión a partir de la experiencia de sus autores en la organización y dirección de escuelas de padres durante los últimos diez años. En la primera parte se examinan las preguntas que más frecuentemente se formulan las familias con respecto a su significado, contenidos, objetivos, operativa y tipo de personas a las que se dirige una escuela de padres. En la segunda parte se analiza el perfil del coordinador y se sugieren un contenido formativo para las sesiones, una metodología de trabajo, y un procedimiento de captación y fomento de la participación de los padres.

ABSTRACT: This article is a reflection from the experience of their authors in the organisation and management of parents school during the last ten years. In the first part we analyse the most frequent questions of the families regarding the meaning, contents and main aims of a parents school, as well as the operative and kind of people whom is addressed. In the second part, we analyse the most convenient profile of the co-ordinator and we suggest a content for the sessions, a methodology and a way to achieve and foment the parents participation.

1. Introducción
Las líneas que siguen constituyen una reflexión derivada de nuestra experiencia en la organización y dirección de escuelas de padres, durante los últimos diez años. Durante ese tiempo hemos podido comprobar que algunas personas confunden la idea de una escuela de padres con la de una escuela de adultos, lo que les lleva a pensar que es un lugar donde van a aprender a leer y escribir entre otras cosas. Otros, saben que está relacionado con la educación de los hijos, pero tienen una visión terapéutica de la misma, y piensan que es una actividad dirigida a aquellos padres y madres con hijos problemáticos. También están los que consideren que se trata de charlas y conferencias de especialistas sobre diversos temas de desigual nivel de interés, donde uno, como padre o madre, a lo que va es a escuchar. Por último, otro grupo de padres ni se plantea que es, ya que, según ellos, tienen poco tiempo para asistir a este tipo de actividades.
Todos esos interrogantes y confusiones muestran que es necesario clarificar qué es una escuela de padres, cuáles son sus objetivos tiene, cómo funciona, qué se hace en una escuela de padres, de qué se habla, que personas acuden y cuál es su contenido.
A partir de experiencias y reflexiones propias y de otros autores, en este artículo se plantean algunas cuestiones fundamentales para aquellas personas o instituciones interesadas en iniciar o en participar en una escuela de padres,

2. ¿Qué es una escuela de padres?
Dudas, preocupaciones y dificultades similares son generadas, en todos los padres, por la tarea de educar y compartir la vida con los hijos. El objetivo fundamental de una Escuela de Padres, no es otro que el de trabajar sobre estos aspectos.
Existe una cierta unanimidad entre profesionales al definir las escuelas de padres como un espacio de encuentro, abierto a los padres que están preocupados por la educación de sus hijos y quieren, voluntariamente, aprender de sus propias experiencias y compartirlas con otros. Así, las escuelas de padres son espacios de diálogo y reflexión, coordinadas por un conductor que generalmente es un profesional con amplia experiencia y formación en educación infantil y familia.
Por tanto, una escuela de padres es algo más que "un lugar donde se va a aprender de alguien que sabe, de un experto, es un lugar donde se va a descubrir lo que se sabe de la propia experiencia con la finalidad de reconocer las dificultades y superarlas" (REINHARDT, 1991). Analicemos detenidamente algunos de los elementos que componen la definición propuesta.

En primer lugar, la asistencia debe ser libre y voluntaria, siendo los propios padres y madres los que deciden su participación. Ahora bien, el carácter voluntario no exime de constancia a aquel padre o madre que inicia su compromiso con esta actividad. No se puede confundir su carácter voluntario con la libertad de asistir cuando a uno le plazca.

La constancia en la asistencia es un segundo y muy importante elemento para el adecuado desarrollo de una escuela de padres. Cohesión y confianza en el grupo y conocimiento de la dinámica de su funcionamiento son pilares fundamentales.

Un tercer aspecto es básico para que cada participante se sienta cómodo en el grupo: nos referimos a las normas de funcionamiento y dinámica del grupo, aspecto en el que resulta de gran utilidad las orientaciones de los autores del programa PECES, padres eficaces con entrenamiento sistemático (DINKMEYER y MCKAY, 1981). A continuación las resumimos brevemente:


- Centrarse en el tema: Uno de los principales problemas que suele surgir es la dispersión por parte de los padres a la hora de analizar algún tema, desviándose o cambiando de tema. Por ello es fundamental insistir en la importancia de centrarse en el tema, evitando cambiar de uno a otro con independencia de la temática que se esté abordando en la respectiva sesión. En la medida que las sesiones avanzan, el coordinador puede permitir que los padres y madres, en sus intervenciones o aportaciones, se desvíen a otros temas, siempre y cuando se puedan relacionar con el tema analizado. Por ejemplo, si el tema que se está analizando es la autoestima y un padre o madre hace una intervención con relación al rendimiento escolar el coordinador deberá unir esa intervención con la cuestión que ese día se está abordando.
- Implicación en la discusión: Se debe intentar que todos los asistentes se impliquen en las discusiones y debates. De esta forma se consigue que todos se sientan miembros del grupo. Nuestra experiencia nos indica que cuando un asistente no logra involucrarse en las discusiones, con el tiempo no desarrolla sentimientos de pertenencia al grupo y acaba por dejar de asistir. Además, con la finalidad de que se produzcan cambios en las actitudes y conductas de los padres es fundamental que integren las reflexiones del grupo con las suyas.
- Compartir el tiempo: Debemos evitar, a toda costa, los intentos de monopolización del tiempo que pueda realizar algún asistente. Para ello, además de recordar al inicio de cada sesión esta norma, deberemos, en el caso de que algún padre o madre no la cumpla, hacerles ver la importancia que tiene compartir el tiempo con los demás, pues ello redunda en beneficio de todos.
- Ser paciente, los cambios se producen poco a poco: Los padres y madres deben tener presente que existe una programación y que en cada sesión se irá analizando y dando orientaciones sobre los temas propuestos. Deben esperar a que llegue el momento del tema que más les preocupa. Por otra parte, desde el principio de las sesiones conviene insistir en que cualquier cambio que se quiera realizar en relación con los hijos se producirá paulatinamente.
- Apoyo mutuo, anímense unos a otros: Uno de los objetivos iniciales es crear un buen clima entre los asistentes que permita que cada uno exprese sus opiniones. Por ello, ante cualquier manifestación que realice algún padre o madre, el resto de los asistentes no debe criticarlos. En este sentido, habrá que hacerles comprender que todos, en distinto grado, actuamos ocasionalmente de modo erróneo con nuestros hijos. Además, desde nuestro punto de vista, una de las claves en la eficacia de estos grupos, es la creación de una red de apoyo que gire en torno a cuestiones educativas.
- Responsabilizarse por el comportamiento. Con relación a esta norma, los autores del programa PECES manifiestan: "cada uno de nosotros debe asumir la responsabilidad por su propio comportamiento, y estar seguro de que sus comentarios y sus acciones son constructivos (DINKMEYER y MCKAY, 1981). Un principio básico de este programa es que cada persona es responsable de cambiar su propia conducta. Los padres deben desear cambiar si esperan que sus hijos cambien. No permitiremos que usted se excuse a sí mismo echándole la responsabilidad a sus hijos, a su cónyuge, o a cualquier situación. Preguntaremos: "¿Qué puede hacer usted para cambiar su situación?"
Por nuestra parte, quisiéramos añadir una norma más que consideramos que puede ser útil al lector:
- Son reuniones entre padres y madres. Debemos hablar de la influencia de estos sobre sus hijos y que pueden hacer para mejorar la relación y el desarrollo de sus hijos. Es importante dejar claro a padres y madres, desde el principio que, pese a que sobre el desarrollo de los niños influyen muy diversos factores, en las reuniones de la escuela de padres, únicamente se analizará el papel que juegan precisamente ellos mismos. Debemos evitar que las sesiones de trabajo se conviertan en reuniones para criticar a los profesores, lo que resultaría de extrema ineficacia, amén de generar desconfianza entre el citado colectivo. Colectivo cuyo apoyo es fundamental, especialmente si nuestra actividad se desarrolla desde un centro educativo.

3. El coordinador del grupo
La figura del coordinador o conductor es una de las piezas claves en el éxito de una escuela de padres, pues es el que, una vez iniciada la experiencia y tras una breve exposición del tema, va a posibilitar el diálogo en el grupo, coordinando las intervenciones de los padres, aclarando dudas, haciendo las matizaciones oportunas y, cuando sea posible y conveniente, ofreciendo pautas.
Son diversos los autores que han analizado las funciones y características que debe poseer el conductor de una escuela de padres y a los que remitimos a los lectores interesados en una información más exhaustiva (CATALDO, 1991; VELÁZQUEZ y LOSCERTALES, 1987; MORATINOS, 1985).
Por nuestra parte, consideramos altamente recomendable, por no decir necesario, que el coordinador sea una persona que:
- Posea unos amplios conocimientos, aunque es importante que en sus intervenciones se esfuerce por ser comprensivo con las dificultades propias de la paternidad, así como que sus conocimientos teóricos sean trasmitidos a través de experiencias o bien personales o bien de otros padres.
- Sea conocedor, desde el punto de vista teórico y práctico, de las técnicas de dinámica de grupo. Es decir, que sepa conducir y dirigir las reflexiones de los padres, creando un buen clima de trabajo y posibilitando el crecimiento del grupo a través de la participación de todos los asistentes.
- Posea algunas cualidades personales como: flexibilidad en sus planteamientos, madurez personal, amabilidad y transmisión de una visión positiva, capacidad para manejar situaciones difíciles, capacidad para empatizar con los demás.

4. El programa formativo: el contenido de las sesiones
Por lo que se refiere a la elección de los temas a tratar, es importante que estos despierten la curiosidad de los participantes y de otros que, de manera potencial, puedan animarse a asistir. Es esa la razón por la que la temática de cada sesión debe estar vinculada a las necesidades de los padres y madres asistentes.
Desde nuestro punto de vista, al diseñar el contenido del programa de formación de padres conviene plantearse tres cuestiones fundamentales:
1) ¿Por qué es conveniente fijar un contenido temático específico?
2) ¿Qué contenidos son los más convenientes en función de las necesidades propias y específicas del grupo?
3) ¿Cuál es la metodología más adecuada para su desarrollo?
Respecto a la necesidad de establecer unos ejes temáticos es importante que en la Escuela de Padres se expongan ordenadamente los temas que interesan a los padres con unos criterios lógicos y sin llegar a imponer un temario rígido.
En este sentido, teniendo presente una reciente experiencia (LLOPIS y LLOPIS, 1999), así como las demandas y necesidades que los propios padres y madres nos han planteado en otras ocasiones, proponemos que se aborden los siguientes aspectos:
1) La relación de pareja
2) La relación familia-escuela
3) La relación social" de la familia y el niño
4) La orientación profesional y madurativa de los hijos

Teniendo en cuenta estos aspectos de la formación de padres y madres, los grupos temáticos que presentamos en la siguiente tabla pueden servir de base para el programa de formación de una escuela de padres. Es, por otro lado, el esquema en el que nos hemos basado en nuestras experiencias:
Principios básicos sobre la educación de los hijos
- El niño y la escuela
- Salud bio-psico-social (ambiente social)
- Desarrollo evolutivo
- Estrategias personales para mejorar la tarea educativa
- Problemas más frecuentes en los niños

Un segundo aspecto importante es decidir qué contenidos son los más convenientes. En la programación de la escuela de padres se pueden introducir un sinfín de interesantes temas, pero debido a la necesidad de programar las sesiones, estimamos que es necesario seleccionar temas fundamentales, que concuerden con los intereses de padres. Siguiendo este criterio, se podría proceder en una doble vía:
1. Preguntando a los padres por los temas que más les interesan
2. Adaptando sus intereses a los grandes grupos temáticos reseñados anteriormente, que por lo demás, suelen ser los que concitan mayor interés en los padres y en las madres.
Este segundo procedimiento tiene la ventaja de que parte de los intereses y necesidades del propio grupo, y una vez confeccionado el programa, los padres y las madres que forman el grupo se sienten satisfechos de su participación en la programación, lo que les lleva a considerar estas actividades como algo suyo, no impuesto desde una autoridad externa.
El número de temas propuesto por los padres y las madres suele estar relacionado con el problema particular que preocupa a cada miembro del grupo, pero es tarea del conductor del grupo escuchar y reconvertir los intereses individuales en respuestas colectivas. Debe establecerse, más que un orden lógico y académico, un orden funcional, teniendo en cuenta las personas a las que va dirigido.
En este sentido, nuestra propia experiencia y la aportada por otros profesionales nos confirma que los padres y madres suelen sugerir temas muy relacionados con la problemática particular de su hijo/a, por lo que debemos estar alerta para no convertir las sesiones en un consultorio particular, ni en un recetario (además los padres dejan de asistir a las sesiones una vez analizada su problemática concreto).
Finalmente, la tercera cuestión que debemos plantearnos antes de diseñar el programa es: ¿cuál es la metodología más adecuada para su desarrollo?.
El desarrollo de un tema en una sesión estará en relación directa con los objetivos marcados previamente. En este sentido, puesto que los objetivos marcados pertenecen a distintas áreas: conocimiento, actitud, sentimientos,... el modelo de trabajo debe ser democrático y activo, no se puede trasmitir la información autoritariamente, ni de forma unidireccional, sino que, basándonos en la dinámica de grupos, hemos de ofrecer una metodología activa y participativa.

5. Metodología de trabajo
Como hemos escrito con anterioridad, el aspecto principal de una escuela de padres no es dar consejos, sino informar y formar a las familias participantes. Así, conviene que los padres tomen conciencia de los problemas que les inquietan e intenten analizar los elementos del problema para encontrar por sí mismos la solución que más pueda interesar a cada caso particular, escuchando y analizando las aportaciones de otros asistentes así como del coordinador.
Las técnicas que solemos utilizar para que la comunicación del grupo sea más fluida, natural y, consecuentemente, el aprendizaje resulte más efectivo, dependiendo de los objetivos de cada momento, son las siguientes: audiovisuales, bibliografía, estudio de casos, diálogos simultáneos, conferencias, charlas, discusiones dirigidas, documento de trabajo elaborados para la sesión, encuentros, mesas redondas, promoción de ideas, role-playing y juegos de grupo.

6. Captación y fomento de la participación de los padres
Existe una queja generalizada sobre la poca participación de los padres en las diversas actividades que organizan los centros educativos, especialmente las dirigidas a su formación. Son habituales expresiones como "somos siempre los mismos" y "los padres que deberían venir nunca vienen". Por esto es necesario realizar un detallado trabajo para sensibilizar a los padres sobre la importancia de la creación de una escuela de padres.
Algunas estrategias que se pueden utilizar son:
- Circulares. Es habitual en los centros educativos utilizar circulares para informar a los padres de las actividades que se organizan. En este caso, en la circular, se puede citar a los padres para iniciar o continuar, según el caso, la Escuela de padres. La circular debería especificar: una visión general de los objetivos, información sobre los contenidos, así como la hora y lugar de la primera reunión.
- Carteles. Se debe elaborar carteles sencillos que sirvan para reforzar las circulares. Estos deberán colocarse en lugares estratégicos. Es importante seleccionar frases breves que trasmitan las ideas fundamentales.
- Contacto personal. Si estas actividades de formación de padres se realizan desde el centro escolar, como es aconsejable, una estrategia fundamental es la recomendación de profesores y orientadores a determinados padres y madres para que asistan. Hay varios tipos de padres que nos interesa que asistan.
1) Aquellos de los cuales tenemos constancia de que tienen problemas con sus hijos y que están interesados en mejorar.
2) Los padres y madres líderes, capaces de atraer a otros
3) Los padres y madres que, pese a no ser líderes, son conocedores de sus habilidades y buen hacer como padres y su presencia es interesante por las aportaciones que pueden hacer.
Así, deberemos a través de esta estrategia intentar dirigirnos a un número importante de padres y madres y hacerles ver que su presencia y participación son fundamentales.
- Presentación del programa. Otra estrategia que suele dar buenos frutos es la realización de una presentación del programa de formación en la que se invite a un conferenciante que hable sobre algún tema relacionado con la educación de padres y en la que destaque la importancia de los grupos de debate sobre este tema.
- Reuniones de padres de inicio de curso. Es frecuente en los centros educativos realicen reuniones de inicio de curso en la que los tutores de los alumnos explican las características del curso escolar, el funcionamiento de las áreas, novedades,... En esta reunión sería importante que algún miembro de la escuela de padres explicase la importancia de asistir a estas reuniones o de que la diese a conocer si es que su inicio es inminente. Podría asistir el coordinador pero también sería importante que acudiese algún padre o madre que acude regularmente y puede ayudar a que otros padres se animen a asistir y participar.
- Boletín informativo. En algunas ocasiones, especialmente cuando se dispone de un buen equipo de trabajo y recursos económicos se puede elaborar un boletín informativo dirigido a los padres donde, de forma resumida y clara, se dé información sobre los temas que se van a tratar y de las conclusiones más importante de los ya tratados. Un ejemplo es el Fulls d'assessorament per a pares de la FaPaC (MONTALBÁN y P. TSCHORN, 1993).
- Recordatorio: A través de una nota de papel se recuerda a los asistentes la fecha, hora y lugar de la actividad. Es recomendable entregarlo el día antes.
En definitiva, consideramos que es fundamental apoyar el funcionamiento de la Escuela de Padres con algunas, sino todas, de estas estrategias.

7. Conclusión
Consideramos que es fundamental la existencia de Escuelas de padres por que los padres necesitan intercambiar preocupaciones sobre su principal función: ser padres. Esta transmisión de ideas debe ser conducida y orientada por profesionales de la educación.
Desde nuestro punto de vista cualquier centro educativo debe tener este recurso, utilizándolo y derivando a él a familias que en un momento concreto puedan necesitar una ayuda. La razón de esta sugerencia es que la mayoría de las orientaciones que los orientadores de los centros educativos realizan a las familias son similares y se apoyan en unos conocimientos que pueden ser trasmitidos grupalmente: autoestima, comunicación padres-hijos, estilos educativos, sobreprotección y educación sexual, entre otros.

8. Bibliografía
CATALDO, A. (1991]. Aprendiendo a ser padres: conceptos y contenidos para el diseño de programas de formación de padres. Madrid: Editorial Síntesis.
DINKMEYER, D. y MCKAY, G. D. (1981). PECES. Padres eficaces con entrenamiento sistemático. American Guidance Service.
LLOPIS GOIG, D. y LLOPIS GOIG, R. (1999). "Programa de formación de padres y madres: evaluación de una experiencia". V Congreso Estatal de Intervención Social. Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, páginas 447-457.
MONTALBÁN, R. y TSCHORNE, P. (1993). Recull dels Fulls d'assessorament per a pares de la FaPaC. Barcelona: Diputación de Barcelona.
MORATINOS, F. (1985). La Escuela de Padres. Madrid: Editorial Narcea.
REINHARDT, V. (1991). "Escola de pares. Un espai dintre de l'escola per al diàleg i la reflexió", a Guix. Separata número 167. Recull, septiembre de 1991.
VELÁZQUEZ y LOSCERTALES, (1987); Escuela de padres, Sevilla. Editorial Ediciones Alfar.

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