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  ISSN: 1695.4297

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¿ES POSIBLE REALIZAR UNA ENSEÑANZA UNIVERSITARIA EN INGLÉS?
Soledad Aguado Henche - Doctora en Medicina y Cirugía.
Almudena García Pérez - Licenciada en "Ciencias Actuariales y Financieras" y en "Administración y Dirección de Empresas".
Rita Ríos de la Llave - Licenciada en "Filosofía y Letras" y Doctora en "Historia"

RESUMEN
Partimos del convencimiento de que los alumnos son el elemento central del esfuerzo educativo. Una propuesta centrada en el alumno estimula su inquietud, su actividad, su creatividad y su criterio independiente y personal, preparándole para la sociedad actual. La educación en la enseñanza universitaria necesita modificaciones curriculares y nuevas metodologías de orientación y tutoría. Una de sus necesidades básicas es la impartición de todas las materias, o al menos alguna, en inglés. La implantación efectiva no es sencilla, ya que requiere de la adaptación de estrategias metodológicas, de evaluación etc. En definitiva supone una alteración profunda en la práctica educativa tanto desde el punto de vista del docente como del alumnado.

INTRODUCCIÓN
"Una educación en inglés es un pasaporte al mundo"

Los jóvenes universitarios están a punto de enfrentarse a una vida laboral de adultos y durante su etapa educativa deben ser auxiliados en la consecución de una serie de destrezas y habilidades, como son la capacidad de pensar por sí mismos, de planificarse a largo plazo y adaptarse a los cambios, de generar proyectos propios, de analizar problemas, de encontrar las fuentes del conocimiento y saberlas aplicar, de trabajar en equipo, de dominar otro idioma…es decir, todo lo que haga más atractivo el currículo y el bagaje del licenciado…

En general se admite que las universidades no preparan a los estudiantes para el trabajo (Harvey et al, 1997), a lo que se añade que las organizaciones empresariales han cambiado mucho en las últimas décadas y lo seguirán haciendo durante este siglo, viéndose obligadas a adoptar una perspectiva laboral a nivel internacional. La demostración de una excelente destreza de comunicación interpersonal, será uno de los puntos más importantes a tener en cuenta a la hora de aportar un valor añadido a la organización.

Watts y Van Esbroeck (1998), han investigado procesos de cambio universitario, tanto basándose en el input (los estudiantes que ingresan son de procedencia más diversa) como el output (la salida al mundo laboral es más amplia que antes), y esto hace que sea inevitable el planteamiento de políticas que faciliten la movilidad de los alumnos y de los profesores por toda la Unión Europea.

1. CONOCER EL PUNTO DE PARTIDA
La educación en la enseñanza universitaria necesita modificaciones curriculares y nuevas metodologías de orientación y tutoría. Impartir una asignatura en inglés exige un cambio en las estrategias metodológicas utilizadas tradicionalmente en el mundo universitario.

A este respecto consideramos fundamental conocer el estado de conocimientos de la lengua inglesa de los alumnos, sea cual sea el tipo de asignatura que se vaya a impartir. Todas las estrategias metodológicas deben tener en cuenta cuál es el nivel inicial de los alumnos en su dominio del inglés, dado que no se puede abordar el desarrollo de una asignatura de la misma forma cuando dicho nivel es muy elevado, que cuando es más bien básico.

Para conocer el nivel de inglés de los alumnos, proponemos la realización de dos tipos de test, uno de carácter general, y otro más específico, en función de la asignatura.
" TEST GENERAL: Para plantear cuestiones abiertas de carácter general:
1. Determina tu capacidad de comprensión oral de la lengua inglesa.
2. Determina tu capacidad de comprensión escrita de la lengua inglesa.
3. Determina tu capacidad para comunicarte de forma oral en inglés.
4. Determina tu capacidad para comunicarte de forma escrita en inglés.
5. ¿Has aprendido la lengua en algún país anglófono? ¿Cuál? ¿Durante cuánto tiempo?
6. ¿Has vivido en algún país anglófono? ¿Cuál? ¿Durante cuánto tiempo?
7. ¿Has aprendido la lengua inglesa en algún centro de enseñanza oficial o privado? Especifica cuál (British Council, Escuela Oficial de Idiomas, etc.). ¿Durante cuánto tiempo?
8. Determina tu capacidad para buscar en Internet información en inglés, y tu capacidad para comprender la misma.
9. Especifica tu conocimiento sobre otras lenguas que no sean inglés o castellano.

" TEST ESPECÍFICO: Se proponen cuestiones abiertas, que luego habría que adaptar a cada asignatura en cuestión:
1. Determina tu capacidad para comunicarte de forma oral en inglés, usando la terminología y técnicas aceptadas por esta asignatura.
2. Determina tu capacidad para comunicarte de forma escrita en inglés, usando la terminología y técnicas aceptadas por esta asignatura.
3. Determina tu capacidad para leer y comprender textos o documentos originales escritos en inglés referentes a esta asignatura.
4. Determina tu capacidad para resumir en inglés textos o documentos originales relativos a esta asignatura.
5. Determina tu capacidad para comprender e interpretar imágenes y/o gráficos relacionados con esta asignatura donde la información aparezca reflejada en inglés.
6. Determina tu capacidad para explicar por escrito en inglés la información procedente de imágenes y gráficos relacionados con esta asignatura.
7. Determina tu capacidad para buscar en Internet, analizar e interpretar información escrita en inglés relativa a esta asignatura.

Los resultados de estas pruebas pueden ser muy variables, por lo que es preciso que el profesor tenga previstas diferentes estrategias metodológicas antes de comenzar el curso, y así orientar su actividad en función de los resultados de la encuesta inicial.

2. ASPECTOS GENERALES A CONSIDERAR AL IMPARTIR UNA ASIGNATURA EN INGLÉS

Cuando se trata de impartir una asignatura en otro idioma existen fundamentalmente dos puntos de vista: el del profesor y el del alumno.

Ambos puntos de vista deben se convergentes hacia unos mismos objetivos comunes a pesar de que para ambos existe una dificultad importante derivada de la comunicación en una lengua distinta de la materna.

Centrándonos en la ubicación de cada asignatura, por las características de los alumnos y el contenido de los programas, cada una de ellas tiene una problemática específica, que debe ser tenida en cuenta a la hora de introducir cualquier tipo de innovación docente.

La incorporación de asignaturas en otro idioma conlleva una serie de cambios en los planes de estudios, en las formas de evaluación, en las estrategias metodológicas, en los recursos necesarios, etc. Por tanto, la propuesta no es factible únicamente con el consenso de profesores y alumnado, sino que el proceso requiere diálogo con departamentos, decanatos y demás instituciones universitarias hasta conseguir un acuerdo final.

Desde este punto de vista:
a) La mayoría de las asignaturas de primer ciclo son troncales u obligatorias, por tanto, impartir completamente en inglés estas asignaturas supone una alteración en la normativa oficial vigente en todas las universidades españolas. Proponemos que la solución óptima fuera, por un lado, mantener la asignatura tal y como figura en el Plan de Estudios oficial, y por otro lado, ofertar la misma asignatura impartida en inglés, dando a los alumnos la opción de escoger entre una y otra.
b) En el segundo ciclo coexisten asignaturas troncales, obligatorias, optativas y de libre elección, con lo cual la impartición de una asignatura en otro idioma no implicaría fuertes alteraciones en los planes de estudio al poder ofertarse como optativas y de libre elección.
c) Otro de los principales problemas se encuentra en la dedicación docente, ya que duplicar las asignaturas para ser impartidas en otro idioma de modo optativo supone necesariamente incrementar el número de horas de docencia a repartir entre los profesores del departamento, que en la mayoría de los casos tienen ya cubiertas sus horas de dedicación docente o incluso las superan. Y no sólo las horas de docencia se duplicarían, sino también las necesidades de recursos físicos como aulas, medios audiovisuales, proyectores, pizarras, etc.


3. SELECCIÓN DE CONTENIDOS

Es común en toda asignatura, realizar la selección de los temas en función de los objetivos que se pretende alcanzar, pero en este caso, esos objetivos vienen también condicionados por el desarrollo de la capacidad para la comprensión oral y escrita de la lengua inglesa y para expresarse de forma oral y por escrito en dicha lengua.

A partir de los objetivos, junto con los propios de la materia de que se trate, conviene establecer los núcleos fundamentales del contenido del programa, en función del consenso de la comunidad científica, y siempre desde una perspectiva plural.

En la universidad el alumno ha dejado de ser un agente pasivo y debe pasar a ser un agente activo, lo que significa que los contenidos no deben ser sesgados ni prejuiciosos, sino que deben servir al alumno a formarse, a sentar su propio criterio, a expresar sus opiniones y en definitiva a formar parte de la toma de decisiones con una complicación adicional: el idioma.

La selección de contenidos de una materia impartida en otro idioma no puede ser llevada a cabo bajo criterios similares en todo tipo de asignaturas.

A continuación se muestran los aspectos relevantes diferenciando algunos de los distintos tipos de asignaturas:

Asignatura de Primer Curso
Los alumnos que acceden por primera vez a los estudios universitarios cuentan con una serie de conocimientos previos adquiridos a lo largo de la Educación Primaria y Secundaria, que deben ser tenidos en cuenta a la hora de seleccionar los contenidos de la materia a impartir en otro idioma. Por ello, lo principal es seleccionar los temas que con carácter general sean introductorios para el alumno y le proporcionen su primera visión sobre la materia en cuestión dentro del ámbito universitario.

Como en toda asignatura de primer curso hay que tener en cuenta que muchos aspectos son objeto de profundización en cursos posteriores, por lo que, programas apretados no resultan recomendables, mucho menos si junto con los objetivos propios de la materia impartida existen objetivos relacionados con el inglés, en cuyo caso existe una menor fluidez en la enseñanza de cada tema.

El volumen de contenidos no debe ser muy extenso puesto que ello dispersaría y desmotivaría al alumno que en este primer momento, necesita comprender y fijar ciertos conocimientos básicos. La lectura en inglés de dichos contenidos retrasa y dificulta el aprendizaje, por lo que los contenidos deben ser concisos y claros.

Asignatura de Segundo Ciclo
Contrariamente a lo que ocurre en el primer ciclo, los conocimientos básicos ya deben estar asentados y aprendidos y por ello los contenidos deben ser amplios. Ya no se deben emplear libros de texto o manuales que proporcionen un único punto de vista, sino artículos, ponencias y diversos textos (por supuesto escritos en inglés) que formen la capacidad crítica y de razonamiento del alumno.

Por otro lado, es tarea del profesor conseguir que dichos conocimientos permitan la madurez del alumno y que éste pueda relacionarlos con la realidad a la que se enfrentarán en un breve espacio de tiempo. Con este fin, para desarrollar el programa, es básico no sólo las cuestiones teóricas, sino también plantear casos prácticos y situaciones que provoquen discusión y que desarrollen en el alumno la capacidad de resolver problemas y de decisión.

Tras finalizar la asignatura el alumno debería estar formado en la asignatura de que se trate, tener capacidad para tomar decisiones respecto a la materia en cuestión y saber redactar informes sobre las cuestiones técnicas de la asignatura en otro idioma.

Las metas son ambiciosas, pero aún consiguiendo sólo parte de estos objetivos, el alumno habría ganado una fuerte ventaja competitiva en el mercado.

La Bibliografía
La bibliografía que se proporcione al alumno para que trabaje la asignatura y complete sus conocimientos debe incluir, mayoritariamente, referencias de monografías y artículos escritos en inglés que presenten rigurosidad en los contenidos y perspectivas plurales.

Actualmente la navegación por Internet facilita al profesor la selección de los contenidos, permitiendo además la diversificación de materiales y documentos, todo ello con la ventaja de la gran accesibilidad para todos los alumnos. El empleo de vídeos, fotografías, diapositivas o páginas web en inglés harán de la clase algo ameno y que de forma subliminal llevará a que el estudiante se vea inmerso en un entorno en el que todo esté desarrollado en inglés.

Sin embargo, la navegación por la red debe estar supervisada por el profesor, ya que puede llevar al alumno a materiales inadecuados, no adaptados a su nivel o simplemente incompletos.

4. ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS

Hoy en día estamos inmersos en el Proceso de Armonización Europea, uno de cuyos pilares es el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Las estrategias metodológicas que emplee el profesor deben orientarse en este sentido, potenciando el aprendizaje autónomo del alumno.

Muchas veces el profesor recurre por comodidad a la clase presencial. Pero, de modo general, parece que impartir una asignatura a través de la clásica clase magistral ha dejado de ser el modelo óptimo, máxime si tenemos en cuenta que hacerlo en inglés resultaría totalmente desmotivador.

En general, las estrategias metodológicas deben ir enfocadas hacia cuatro aspectos propios de cualquier aprendizaje pero reforzados cuando la asignatura es en otro idioma:
1. Promover el trabajo personal del alumno: Es conveniente modificar la estrategia metodológica para limitar el número de clases magistrales y optar por el trabajo personal del alumno (bien sea trabajo individual o grupal), conforme a las recomendaciones del Proceso de Armonización Europea. Hay que hacer hincapié en que no sólo se trata de leer, sino también de interpretar y redactar. El trabajo del alumno no se limita únicamente a su asistencia a clase sino que el profesor debe propiciar su implicación con la materia dentro y fuera del aula, buscando material, elaborando trabajos críticos o de investigación, etc.
2. Promover la exposición oral: Si, en condiciones normales, cuesta mentalizar a los alumnos para que haya participación, con asignaturas en otro idioma sería necesario fomentarla desde el principio del curso. El profesor debe para ello cambiar la estrategia de clases magistrales por clases participativas y valorar el esfuerzo del alumno para que éste se sienta recompensado y más motivado, valorando las intervenciones en debates, la exposición de trabajos, la expresión de ideas u opiniones, etc. Ello supone un cambio en el concepto de docencia y evaluación basado en el trabajo continuo.
3. Promover actividades orientadas a la vida laboral: Dado que uno de los objetivos de impartir asignaturas universitarias en inglés es ayudar a los alumnos a conseguir una mejor inserción en el mercado laboral, sería conveniente orientar la enseñanza de este tipo de asignaturas a aquellos aspectos más demandados por el mundo empresarial. Así mismo sería muy conveniente que las universidades crearan contratos de colaboración con empresas extranjeras o multinacionales con presencia española, para que los alumnos pudieran realizar prácticas en inglés que contribuyesen a mejorar su formación, y en las que pudieran aplicar los conocimientos adquiridos.
4. Promover la participación de profesores procedentes de universidades extranjeras: Siempre resulta gratificante y enriquecedor compartir experiencias con profesores de universidades extranjeras. Y teniendo en cuenta que muchos de nuestros profesores no cuentan con un nivel de conocimientos de inglés suficiente para utilizar esta lengua en sus clases, convendría incentivar el intercambio de profesorado, que permitiera a docentes de reconocido prestigio de otros países presentar sus trabajos, para que de esta manera los alumnos pudieran conocer otros puntos de vista y otras formas de abordar los conocimientos.

A modo de ejemplo se presentan algunas estrategias aplicables a diferentes tipos de asignaturas:

Asignatura de Primer Ciclo

Conviene fijar una temporización para el desarrollo de los contenidos seleccionados y presentar a los alumnos un guión con los puntos clave del tema y con la propuesta de buscar material escrito relativo a estos puntos, orientándoles en la bibliografía y, especialmente, con los recursos on-line, dada la abundancia de textos escritos en inglés disponibles en Internet.

Así mismo, sería conveniente que escribieran en inglés un pequeño resumen de todo lo que hubieran leído con relación a los aspectos propuestos, así como anotaciones relativas a la problemática que les hubiera generado la lectura de la información.

Este pequeño resumen permitiría comenzar la clase presencial con la técnica de flash: cada alumno hace una breve exposición en inglés de su resumen y de los problemas que haya encontrado seguido de un debate y puesta en común. Si el grupo de alumnos fuera muy numeroso, se podría dividir en grupos más pequeños, en cada uno de los cuales se aplicaría la misma técnica; luego se nombraría un portavoz que representara al grupo en la puesta en común final de toda la clase.

Asignatura de Segundo Ciclo

En este caso, las estrategias deben ir encaminadas a que los alumnos aprendan a través de la lógica basada en ejemplos ligados a la realidad, a potenciar el razonamiento en lugar de la memorización y a propiciar el debate y fomentar la expresión de la opinión propia de los alumnos, así como a provocar la toma de decisiones para la solución de problemas.

Algunas técnicas que pueden propiciar el desarrollo de este tipo de capacidades entre los alumnos son: La tormenta de ideas, que, además, permitiría al profesor descubrir los conocimientos previos de los alumnos, el Planteamiento de un caso y discusión sobre el mismo en inglés por todo el grupo de alumnos, las Técnicas de investigación para que el alumno o todo el grupo consulten documentación adicional en inglés (artículos, textos, recursos on-line, etc.) que les permitan formarse su propia opinión o también se podrían organizar visitas guiadas a empresas extranjeras o multinacionales, o prácticas dirigidas, donde los alumnos pudieran comprobar las aplicaciones y el uso que se hace del inglés en la vida laboral.

5. EVALUACIÓN

La evaluación de la enseñanza en general trata de determinar las metas hacia las cuales está dirigido el proceso educativo y de enjuiciar si esas metas se han logrado y hasta qué punto.

La evaluación debe considerarse, por tanto, como el proceso que valora el cumplimiento de los objetivos, prueba la eficacia de la metodología empleada y establece el rendimiento de los alumnos en el proceso enseñanza-aprendizaje. Esta última es la que proporciona la mejor información sobre el éxito del plan docente, por lo que deben seleccionarse con mucho cuidado el tipo y número de pruebas a realizar.

Sabiendo que la evaluación va más allá de una simple medición, y reuniendo la opinión de diversos autores (Fermín, 1977; Lafourcade, 1973; Rodríguez Diéguez, 1980; García Barbero y col, 1995), se podría formular con un criterio más actual la siguiente definición de evaluación: "Es una actividad sistemática y continua integrada en el proceso didáctico, cuya finalidad es conocer, juzgar y mejorar el progreso del alumno y la marcha del propio proceso didáctico, de acuerdo con los objetivos previamente establecidos".

En este caso, en el que además de los objetivos propios de la materia impartida se buscan objetivos relacionados con el perfeccionamiento del inglés, el proceso de la evaluación debe ser distinto.

La evaluación clásica basada en un único examen final no resulta óptima y se deben buscar fórmulas basadas en la evaluación continua que tengan en cuenta no sólo los conocimientos adquiridos en relación con la materia estudiada, sino también el progreso del alumno en inglés tanto con la expresión oral como con la escrita.

Es evidente que, si resulta fundamental utilizar estrategias metodológicas novedosas, también es necesario aplicar nuevas formas de evaluación, que además estén en consonancia con dichas estrategias.

A continuación se proponen algunos modos de evaluación en función del tipo de asignatura de que se trate:
Asignatura de Primer Ciclo

Dado que la metodología propuesta se basaba en el trabajo personal del alumno, interaccionando con el resto de los alumnos por medio de diversas técnicas de trabajo grupal, la evaluación debe tener en cuenta toda la actividad desarrollada por el alumno a lo largo del curso, y no quedar supeditada a los resultados de una prueba específica final.

La metodología propuesta para las asignaturas de primer ciclo iba enfocada hacia la adquisición de conocimientos básicos y el trabajo del alumno pasaba por preparar las clases anticipadamente en inglés. Parte de la evaluación debería consistir en revisar de forma habitual los resúmenes de cada tema preparados por los alumnos.

También podrían ser los propios alumnos los que se encargaran de evaluar el trabajo de los demás, mientras se está efectuando la exposición con la técnica de flash, bien ante toda la clase, bien ante el grupo del que se forme parte. Incluso se podría aplicar una técnica mixta: el profesor otorgaría una nota y los alumnos otra.

Uno o varios exámenes pueden completar la evaluación final de un alumno.

La evaluación de este tipo de asignaturas, en conclusión, debe tener un carácter continuado e integrador que permita al alumno aprender de sus errores y avanzar en el conocimiento de la asignatura y del nuevo idioma de forma progresiva.

Asignatura de segundo ciclo

Consideramos adecuado, en relación con la metodología aplicada, que los alumnos presenten trabajos, estudios de campo o pequeñas investigaciones, de nuevo desarrollándose todos ellos en inglés. El profesor podrá optar por trabajos individuales o grupales en función de las características propias del grupo.

Una de las posibles fórmulas podría consistir en lo siguiente:
- Cada alumno/grupo valora el trabajo del resto y el suyo propio. Esta apreciación del esfuerzo de los compañeros debe realizarse de forma oculta pero no anónima para conseguir mayor equidad y objetividad. El profesor por su parte debe evaluar también, tanto el contenido de los trabajos como la presentación de los mismos.
- A continuación proponemos un cuestionario que completado por los alumnos y el profesor permita obtener la evaluación final propuesta.

TRABAJO/INVESTIGACIÓN EVALUADA: FECHA:
EVALUACIÓN REALIZADA POR:
El alumno debe indicar una calificación para cada cuestión planteada.
La nota media final otorgada por el evaluador será la media aritmética del conjunto de calificaciones
Nombre de los alumnos/grupos Valoración del esfuerzo y trabajo personal/en equipo Valoración de los contenidos argumentados en inglés Valoración de la presentación en inglés (claridad, orden, rigor, …) CALIFICACIÓN FINAL
1.
2.


El conjunto de evaluaciones otorgadas por profesor y alumnos llevan a que la calificación final sea la media del conjunto de notas eliminando aquella más baja y más alta de las otorgadas por los alumnos.

6. PROBLEMÁTICA Y NECESIDADES

Poner en práctica un proyecto de innovación docente consistente en impartir asignaturas en inglés no es tarea fácil. En su implantación surgirán multitud de problemas y necesidades, algunos de los cuales son previsibles de antemano:

Puede existir una predisposición negativa de los alumnos y falta de interés, al tratarse de una segunda lengua. Ello puede motivar un nivel de abandono importante por la mayor complejidad. La solución para conseguir una mayor participación pasa por aceptar y conocer el punto de partida de los alumnos (ya que modifica su motivación y su estado anímico), aclarando desde el principio el tipo de clase que se va a llevar a cabo, explicando los objetivos previstos y el modo de alcanzarlos. El uso continuo de una retroalimentación favorecerá que aumente su confianza, ya que serán conscientes de sus avances. Será también conveniente estar pendiente del grupo, ya que puede ser necesaria la modificación de estrategias o actividades si éstas no están funcionando.

Otro problema a tener en cuenta es el aumento considerable de la carga docente para el profesorado dentro del departamento, al estar creando nuevos grupos o segregando los existentes.

Es imprescindible que la formación de los profesores, además de pedagógica y tecnológica, también sea en materia lingüística, por la necesidad de continuo reciclaje y actualización. Las universidades deben ofrecer un servicio de apoyo y formación al profesorado que facilite estancias en el extranjero, cursos de inglés, tanto de carácter general como orientados a su campo de conocimiento, etc.

El reconocimiento del esfuerzo realizado es una de las cualidades más valorada por cualquier trabajador. No es distinto para los profesores universitarios. Por ello, las universidades deben apreciar adecuadamente la entrega del profesor a su tarea, facilitando medios y recursos para implantar esta nueva práctica de innovación docente, disminuyendo la carga docente de los profesores implicados e incentivando económicamente esta iniciativa. Las bibliotecas universitarias deben contar con medios al alcance de todos los implicados. Es necesario ampliar en cada universidad el número de aulas polivalentes con soporte didáctico de tipo audiovisual e informático, por ejemplo, laboratorios de idiomas. Los servicios de traducción científica existentes en cada universidad deben proporcionar un mayor apoyo en este tipo de proyectos. Por último, al finalizar el curso, consideramos imprescindible el análisis de los resultados obtenidos, a fin de comprobar si se han cumplido los objetivos iniciales. De este modo, se podrán introducir reformas para ediciones posteriores.

7. CONCLUSIONES

Consideramos necesaria la innovación de la práctica educativa y su evolución hacia el nuevo entorno europeo centrado en los acuerdos de Bolonia. Los jóvenes necesitan ser preparados y formados no sólo en las materias propias de la carrera, sino también en capacidades relacionadas con otro idioma, en este caso, el idioma oficial en todo el mundo, el inglés.

Para la implantación del estudio en los estudios universitarios, se deben tener en cuenta la selección de contenidos, las estrategias metodológicas y las formas de evaluación. Y todo ello aplicado de forma diferente en función de la locación de la asignatura dentro del plan, de sus características propias, el número de alumnos en el grupo, etc.

Esta aspiración a insertar la lengua inglesa en los estudios universitarios, que ya se está implantando en algunas Universidades españolas, debe tener bajo consideración todo un conjunto de riesgos y necesidades, que hacen de esta innovación un proyecto ambicioso pero muy necesario si la Universidad quiere formar alumnos competentes en el ámbito internacional.

BIBLIOGRAFÍA
" Fermín, M. (1977). La evaluación, los exámenes y las calificaciones. Buenos Aires: Kapelusz.
" García Barbero, M.; Alfonso Roca, MT.; Cancillo Salas, J.; Castejón Ortega, JV. (1995). Planificación educativa en ciencias de la salud. Barcelona: Masson.
" Harvey, L. et al, (1997). Graduates' Work: Organisational change and Students' attributes. Birmingham: Centre for Research into Quality.
" Lafourcade, PD. (1973). Evaluación de los aprendizajes. Buenos Aires: Kapelusz.
" Rodríguez Diéguez, JL. (1980). Didáctica: objetivos y evaluación. Madrid: Cincel-Kapelusz..
" Watts, AG.; Esbroeck, RV. (1998). New Skills for New Structures: Higher Education Guidance and Counselling Services in the European Union. Leonardo da Vinci Programme / Fedora.




 

 

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Consejo de Redacción:
Manuel Riesco (Director) - Emilio Miraflores (Redactor Jefe) -Juanjo G. Arnao
Goyi Martín - Ángel Martín - Marcelo Moriano
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