Advertencia:
Las imágenes, tablas y gráficos de este artículo
no serán visibles en este formato. Ejecute este mismo
archivo en formato doc o pdf, si quiere visualizarlas.
¿ES POSIBLE REALIZAR UNA ENSEÑANZA UNIVERSITARIA
EN INGLÉS?
Soledad Aguado Henche - Doctora en Medicina y Cirugía.
Almudena García Pérez - Licenciada en "Ciencias
Actuariales y Financieras" y en "Administración
y Dirección de Empresas".
Rita Ríos de la Llave - Licenciada en "Filosofía
y Letras" y Doctora en "Historia"
RESUMEN
Partimos del convencimiento de que los alumnos son el elemento
central del esfuerzo educativo. Una propuesta centrada en el
alumno estimula su inquietud, su actividad, su creatividad y
su criterio independiente y personal, preparándole para
la sociedad actual. La educación en la enseñanza
universitaria necesita modificaciones curriculares y nuevas
metodologías de orientación y tutoría.
Una de sus necesidades básicas es la impartición
de todas las materias, o al menos alguna, en inglés.
La implantación efectiva no es sencilla, ya que requiere
de la adaptación de estrategias metodológicas,
de evaluación etc. En definitiva supone una alteración
profunda en la práctica educativa tanto desde el punto
de vista del docente como del alumnado.
INTRODUCCIÓN
"Una educación en inglés es un pasaporte
al mundo"
Los jóvenes universitarios están a punto de enfrentarse
a una vida laboral de adultos y durante su etapa educativa deben
ser auxiliados en la consecución de una serie de destrezas
y habilidades, como son la capacidad de pensar por sí
mismos, de planificarse a largo plazo y adaptarse a los cambios,
de generar proyectos propios, de analizar problemas, de encontrar
las fuentes del conocimiento y saberlas aplicar, de trabajar
en equipo, de dominar otro idioma…es decir, todo lo que
haga más atractivo el currículo y el bagaje del
licenciado…
En general se admite que las universidades no preparan a los
estudiantes para el trabajo (Harvey et al, 1997), a lo que se
añade que las organizaciones empresariales han cambiado
mucho en las últimas décadas y lo seguirán
haciendo durante este siglo, viéndose obligadas a adoptar
una perspectiva laboral a nivel internacional. La demostración
de una excelente destreza de comunicación interpersonal,
será uno de los puntos más importantes a tener
en cuenta a la hora de aportar un valor añadido a la
organización.
Watts y Van Esbroeck (1998), han investigado procesos de cambio
universitario, tanto basándose en el input (los estudiantes
que ingresan son de procedencia más diversa) como el
output (la salida al mundo laboral es más amplia que
antes), y esto hace que sea inevitable el planteamiento de políticas
que faciliten la movilidad de los alumnos y de los profesores
por toda la Unión Europea.
1. CONOCER EL PUNTO DE PARTIDA
La educación en la enseñanza universitaria necesita
modificaciones curriculares y nuevas metodologías de
orientación y tutoría. Impartir una asignatura
en inglés exige un cambio en las estrategias metodológicas
utilizadas tradicionalmente en el mundo universitario.
A este respecto consideramos fundamental conocer el estado
de conocimientos de la lengua inglesa de los alumnos, sea cual
sea el tipo de asignatura que se vaya a impartir. Todas las
estrategias metodológicas deben tener en cuenta cuál
es el nivel inicial de los alumnos en su dominio del inglés,
dado que no se puede abordar el desarrollo de una asignatura
de la misma forma cuando dicho nivel es muy elevado, que cuando
es más bien básico.
Para conocer el nivel de inglés de los alumnos, proponemos
la realización de dos tipos de test, uno de carácter
general, y otro más específico, en función
de la asignatura.
" TEST GENERAL: Para plantear cuestiones abiertas de carácter
general:
1. Determina tu capacidad de comprensión oral de la lengua
inglesa.
2. Determina tu capacidad de comprensión escrita de la
lengua inglesa.
3. Determina tu capacidad para comunicarte de forma oral en
inglés.
4. Determina tu capacidad para comunicarte de forma escrita
en inglés.
5. ¿Has aprendido la lengua en algún país
anglófono? ¿Cuál? ¿Durante cuánto
tiempo?
6. ¿Has vivido en algún país anglófono?
¿Cuál? ¿Durante cuánto tiempo?
7. ¿Has aprendido la lengua inglesa en algún centro
de enseñanza oficial o privado? Especifica cuál
(British Council, Escuela Oficial de Idiomas, etc.). ¿Durante
cuánto tiempo?
8. Determina tu capacidad para buscar en Internet información
en inglés, y tu capacidad para comprender la misma.
9. Especifica tu conocimiento sobre otras lenguas que no sean
inglés o castellano.
" TEST ESPECÍFICO: Se proponen cuestiones abiertas,
que luego habría que adaptar a cada asignatura en cuestión:
1. Determina tu capacidad para comunicarte de forma oral en
inglés, usando la terminología y técnicas
aceptadas por esta asignatura.
2. Determina tu capacidad para comunicarte de forma escrita
en inglés, usando la terminología y técnicas
aceptadas por esta asignatura.
3. Determina tu capacidad para leer y comprender textos o documentos
originales escritos en inglés referentes a esta asignatura.
4. Determina tu capacidad para resumir en inglés textos
o documentos originales relativos a esta asignatura.
5. Determina tu capacidad para comprender e interpretar imágenes
y/o gráficos relacionados con esta asignatura donde la
información aparezca reflejada en inglés.
6. Determina tu capacidad para explicar por escrito en inglés
la información procedente de imágenes y gráficos
relacionados con esta asignatura.
7. Determina tu capacidad para buscar en Internet, analizar
e interpretar información escrita en inglés relativa
a esta asignatura.
Los resultados de estas pruebas pueden ser muy variables, por
lo que es preciso que el profesor tenga previstas diferentes
estrategias metodológicas antes de comenzar el curso,
y así orientar su actividad en función de los
resultados de la encuesta inicial.
2. ASPECTOS GENERALES A CONSIDERAR AL IMPARTIR UNA ASIGNATURA
EN INGLÉS
Cuando se trata de impartir una asignatura en otro idioma existen
fundamentalmente dos puntos de vista: el del profesor y el del
alumno.
Ambos puntos de vista deben se convergentes hacia unos mismos
objetivos comunes a pesar de que para ambos existe una dificultad
importante derivada de la comunicación en una lengua
distinta de la materna.
Centrándonos en la ubicación de cada asignatura,
por las características de los alumnos y el contenido
de los programas, cada una de ellas tiene una problemática
específica, que debe ser tenida en cuenta a la hora de
introducir cualquier tipo de innovación docente.
La incorporación de asignaturas en otro idioma conlleva
una serie de cambios en los planes de estudios, en las formas
de evaluación, en las estrategias metodológicas,
en los recursos necesarios, etc. Por tanto, la propuesta no
es factible únicamente con el consenso de profesores
y alumnado, sino que el proceso requiere diálogo con
departamentos, decanatos y demás instituciones universitarias
hasta conseguir un acuerdo final.
Desde este punto de vista:
a) La mayoría de las asignaturas de primer ciclo son
troncales u obligatorias, por tanto, impartir completamente
en inglés estas asignaturas supone una alteración
en la normativa oficial vigente en todas las universidades españolas.
Proponemos que la solución óptima fuera, por un
lado, mantener la asignatura tal y como figura en el Plan de
Estudios oficial, y por otro lado, ofertar la misma asignatura
impartida en inglés, dando a los alumnos la opción
de escoger entre una y otra.
b) En el segundo ciclo coexisten asignaturas troncales, obligatorias,
optativas y de libre elección, con lo cual la impartición
de una asignatura en otro idioma no implicaría fuertes
alteraciones en los planes de estudio al poder ofertarse como
optativas y de libre elección.
c) Otro de los principales problemas se encuentra en la dedicación
docente, ya que duplicar las asignaturas para ser impartidas
en otro idioma de modo optativo supone necesariamente incrementar
el número de horas de docencia a repartir entre los profesores
del departamento, que en la mayoría de los casos tienen
ya cubiertas sus horas de dedicación docente o incluso
las superan. Y no sólo las horas de docencia se duplicarían,
sino también las necesidades de recursos físicos
como aulas, medios audiovisuales, proyectores, pizarras, etc.
3. SELECCIÓN DE CONTENIDOS
Es común en toda asignatura, realizar la selección
de los temas en función de los objetivos que se pretende
alcanzar, pero en este caso, esos objetivos vienen también
condicionados por el desarrollo de la capacidad para la comprensión
oral y escrita de la lengua inglesa y para expresarse de forma
oral y por escrito en dicha lengua.
A partir de los objetivos, junto con los propios de la materia
de que se trate, conviene establecer los núcleos fundamentales
del contenido del programa, en función del consenso de
la comunidad científica, y siempre desde una perspectiva
plural.
En la universidad el alumno ha dejado de ser un agente pasivo
y debe pasar a ser un agente activo, lo que significa que los
contenidos no deben ser sesgados ni prejuiciosos, sino que deben
servir al alumno a formarse, a sentar su propio criterio, a
expresar sus opiniones y en definitiva a formar parte de la
toma de decisiones con una complicación adicional: el
idioma.
La selección de contenidos de una materia impartida
en otro idioma no puede ser llevada a cabo bajo criterios similares
en todo tipo de asignaturas.
A continuación se muestran los aspectos relevantes diferenciando
algunos de los distintos tipos de asignaturas:
Asignatura de Primer Curso
Los alumnos que acceden por primera vez a los estudios universitarios
cuentan con una serie de conocimientos previos adquiridos a
lo largo de la Educación Primaria y Secundaria, que deben
ser tenidos en cuenta a la hora de seleccionar los contenidos
de la materia a impartir en otro idioma. Por ello, lo principal
es seleccionar los temas que con carácter general sean
introductorios para el alumno y le proporcionen su primera visión
sobre la materia en cuestión dentro del ámbito
universitario.
Como en toda asignatura de primer curso hay que tener en cuenta
que muchos aspectos son objeto de profundización en cursos
posteriores, por lo que, programas apretados no resultan recomendables,
mucho menos si junto con los objetivos propios de la materia
impartida existen objetivos relacionados con el inglés,
en cuyo caso existe una menor fluidez en la enseñanza
de cada tema.
El volumen de contenidos no debe ser muy extenso puesto que
ello dispersaría y desmotivaría al alumno que
en este primer momento, necesita comprender y fijar ciertos
conocimientos básicos. La lectura en inglés de
dichos contenidos retrasa y dificulta el aprendizaje, por lo
que los contenidos deben ser concisos y claros.
Asignatura de Segundo Ciclo
Contrariamente a lo que ocurre en el primer ciclo, los conocimientos
básicos ya deben estar asentados y aprendidos y por ello
los contenidos deben ser amplios. Ya no se deben emplear libros
de texto o manuales que proporcionen un único punto de
vista, sino artículos, ponencias y diversos textos (por
supuesto escritos en inglés) que formen la capacidad
crítica y de razonamiento del alumno.
Por otro lado, es tarea del profesor conseguir que dichos conocimientos
permitan la madurez del alumno y que éste pueda relacionarlos
con la realidad a la que se enfrentarán en un breve espacio
de tiempo. Con este fin, para desarrollar el programa, es básico
no sólo las cuestiones teóricas, sino también
plantear casos prácticos y situaciones que provoquen
discusión y que desarrollen en el alumno la capacidad
de resolver problemas y de decisión.
Tras finalizar la asignatura el alumno debería estar
formado en la asignatura de que se trate, tener capacidad para
tomar decisiones respecto a la materia en cuestión y
saber redactar informes sobre las cuestiones técnicas
de la asignatura en otro idioma.
Las metas son ambiciosas, pero aún consiguiendo sólo
parte de estos objetivos, el alumno habría ganado una
fuerte ventaja competitiva en el mercado.
La Bibliografía
La bibliografía que se proporcione al alumno para que
trabaje la asignatura y complete sus conocimientos debe incluir,
mayoritariamente, referencias de monografías y artículos
escritos en inglés que presenten rigurosidad en los contenidos
y perspectivas plurales.
Actualmente la navegación por Internet facilita al profesor
la selección de los contenidos, permitiendo además
la diversificación de materiales y documentos, todo ello
con la ventaja de la gran accesibilidad para todos los alumnos.
El empleo de vídeos, fotografías, diapositivas
o páginas web en inglés harán de la clase
algo ameno y que de forma subliminal llevará a que el
estudiante se vea inmerso en un entorno en el que todo esté
desarrollado en inglés.
Sin embargo, la navegación por la red debe estar supervisada
por el profesor, ya que puede llevar al alumno a materiales
inadecuados, no adaptados a su nivel o simplemente incompletos.
4. ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS
Hoy en día estamos inmersos en el Proceso de Armonización
Europea, uno de cuyos pilares es el aprendizaje a lo largo de
toda la vida. Las estrategias metodológicas que emplee
el profesor deben orientarse en este sentido, potenciando el
aprendizaje autónomo del alumno.
Muchas veces el profesor recurre por comodidad a la clase presencial.
Pero, de modo general, parece que impartir una asignatura a
través de la clásica clase magistral ha dejado
de ser el modelo óptimo, máxime si tenemos en
cuenta que hacerlo en inglés resultaría totalmente
desmotivador.
En general, las estrategias metodológicas deben ir enfocadas
hacia cuatro aspectos propios de cualquier aprendizaje pero
reforzados cuando la asignatura es en otro idioma:
1. Promover el trabajo personal del alumno: Es conveniente modificar
la estrategia metodológica para limitar el número
de clases magistrales y optar por el trabajo personal del alumno
(bien sea trabajo individual o grupal), conforme a las recomendaciones
del Proceso de Armonización Europea. Hay que hacer hincapié
en que no sólo se trata de leer, sino también
de interpretar y redactar. El trabajo del alumno no se limita
únicamente a su asistencia a clase sino que el profesor
debe propiciar su implicación con la materia dentro y
fuera del aula, buscando material, elaborando trabajos críticos
o de investigación, etc.
2. Promover la exposición oral: Si, en condiciones normales,
cuesta mentalizar a los alumnos para que haya participación,
con asignaturas en otro idioma sería necesario fomentarla
desde el principio del curso. El profesor debe para ello cambiar
la estrategia de clases magistrales por clases participativas
y valorar el esfuerzo del alumno para que éste se sienta
recompensado y más motivado, valorando las intervenciones
en debates, la exposición de trabajos, la expresión
de ideas u opiniones, etc. Ello supone un cambio en el concepto
de docencia y evaluación basado en el trabajo continuo.
3. Promover actividades orientadas a la vida laboral: Dado que
uno de los objetivos de impartir asignaturas universitarias
en inglés es ayudar a los alumnos a conseguir una mejor
inserción en el mercado laboral, sería conveniente
orientar la enseñanza de este tipo de asignaturas a aquellos
aspectos más demandados por el mundo empresarial. Así
mismo sería muy conveniente que las universidades crearan
contratos de colaboración con empresas extranjeras o
multinacionales con presencia española, para que los
alumnos pudieran realizar prácticas en inglés
que contribuyesen a mejorar su formación, y en las que
pudieran aplicar los conocimientos adquiridos.
4. Promover la participación de profesores procedentes
de universidades extranjeras: Siempre resulta gratificante y
enriquecedor compartir experiencias con profesores de universidades
extranjeras. Y teniendo en cuenta que muchos de nuestros profesores
no cuentan con un nivel de conocimientos de inglés suficiente
para utilizar esta lengua en sus clases, convendría incentivar
el intercambio de profesorado, que permitiera a docentes de
reconocido prestigio de otros países presentar sus trabajos,
para que de esta manera los alumnos pudieran conocer otros puntos
de vista y otras formas de abordar los conocimientos.
A modo de ejemplo se presentan algunas estrategias aplicables
a diferentes tipos de asignaturas:
Asignatura de Primer Ciclo
Conviene fijar una temporización para el desarrollo
de los contenidos seleccionados y presentar a los alumnos un
guión con los puntos clave del tema y con la propuesta
de buscar material escrito relativo a estos puntos, orientándoles
en la bibliografía y, especialmente, con los recursos
on-line, dada la abundancia de textos escritos en inglés
disponibles en Internet.
Así mismo, sería conveniente que escribieran
en inglés un pequeño resumen de todo lo que hubieran
leído con relación a los aspectos propuestos,
así como anotaciones relativas a la problemática
que les hubiera generado la lectura de la información.
Este pequeño resumen permitiría comenzar la clase
presencial con la técnica de flash: cada alumno hace
una breve exposición en inglés de su resumen y
de los problemas que haya encontrado seguido de un debate y
puesta en común. Si el grupo de alumnos fuera muy numeroso,
se podría dividir en grupos más pequeños,
en cada uno de los cuales se aplicaría la misma técnica;
luego se nombraría un portavoz que representara al grupo
en la puesta en común final de toda la clase.
Asignatura de Segundo Ciclo
En este caso, las estrategias deben ir encaminadas a que los
alumnos aprendan a través de la lógica basada
en ejemplos ligados a la realidad, a potenciar el razonamiento
en lugar de la memorización y a propiciar el debate y
fomentar la expresión de la opinión propia de
los alumnos, así como a provocar la toma de decisiones
para la solución de problemas.
Algunas técnicas que pueden propiciar el desarrollo
de este tipo de capacidades entre los alumnos son: La tormenta
de ideas, que, además, permitiría al profesor
descubrir los conocimientos previos de los alumnos, el Planteamiento
de un caso y discusión sobre el mismo en inglés
por todo el grupo de alumnos, las Técnicas de investigación
para que el alumno o todo el grupo consulten documentación
adicional en inglés (artículos, textos, recursos
on-line, etc.) que les permitan formarse su propia opinión
o también se podrían organizar visitas guiadas
a empresas extranjeras o multinacionales, o prácticas
dirigidas, donde los alumnos pudieran comprobar las aplicaciones
y el uso que se hace del inglés en la vida laboral.
5. EVALUACIÓN
La evaluación de la enseñanza en general trata
de determinar las metas hacia las cuales está dirigido
el proceso educativo y de enjuiciar si esas metas se han logrado
y hasta qué punto.
La evaluación debe considerarse, por tanto, como el
proceso que valora el cumplimiento de los objetivos, prueba
la eficacia de la metodología empleada y establece el
rendimiento de los alumnos en el proceso enseñanza-aprendizaje.
Esta última es la que proporciona la mejor información
sobre el éxito del plan docente, por lo que deben seleccionarse
con mucho cuidado el tipo y número de pruebas a realizar.
Sabiendo que la evaluación va más allá
de una simple medición, y reuniendo la opinión
de diversos autores (Fermín, 1977; Lafourcade, 1973;
Rodríguez Diéguez, 1980; García Barbero
y col, 1995), se podría formular con un criterio más
actual la siguiente definición de evaluación:
"Es una actividad sistemática y continua integrada
en el proceso didáctico, cuya finalidad es conocer, juzgar
y mejorar el progreso del alumno y la marcha del propio proceso
didáctico, de acuerdo con los objetivos previamente establecidos".
En este caso, en el que además de los objetivos propios
de la materia impartida se buscan objetivos relacionados con
el perfeccionamiento del inglés, el proceso de la evaluación
debe ser distinto.
La evaluación clásica basada en un único
examen final no resulta óptima y se deben buscar fórmulas
basadas en la evaluación continua que tengan en cuenta
no sólo los conocimientos adquiridos en relación
con la materia estudiada, sino también el progreso del
alumno en inglés tanto con la expresión oral como
con la escrita.
Es evidente que, si resulta fundamental utilizar estrategias
metodológicas novedosas, también es necesario
aplicar nuevas formas de evaluación, que además
estén en consonancia con dichas estrategias.
A continuación se proponen algunos modos de evaluación
en función del tipo de asignatura de que se trate:
Asignatura de Primer Ciclo
Dado que la metodología propuesta se basaba en el trabajo
personal del alumno, interaccionando con el resto de los alumnos
por medio de diversas técnicas de trabajo grupal, la
evaluación debe tener en cuenta toda la actividad desarrollada
por el alumno a lo largo del curso, y no quedar supeditada a
los resultados de una prueba específica final.
La metodología propuesta para las asignaturas de primer
ciclo iba enfocada hacia la adquisición de conocimientos
básicos y el trabajo del alumno pasaba por preparar las
clases anticipadamente en inglés. Parte de la evaluación
debería consistir en revisar de forma habitual los resúmenes
de cada tema preparados por los alumnos.
También podrían ser los propios alumnos los que
se encargaran de evaluar el trabajo de los demás, mientras
se está efectuando la exposición con la técnica
de flash, bien ante toda la clase, bien ante el grupo del que
se forme parte. Incluso se podría aplicar una técnica
mixta: el profesor otorgaría una nota y los alumnos otra.
Uno o varios exámenes pueden completar la evaluación
final de un alumno.
La evaluación de este tipo de asignaturas, en conclusión,
debe tener un carácter continuado e integrador que permita
al alumno aprender de sus errores y avanzar en el conocimiento
de la asignatura y del nuevo idioma de forma progresiva.
Asignatura de segundo ciclo
Consideramos adecuado, en relación con la metodología
aplicada, que los alumnos presenten trabajos, estudios de campo
o pequeñas investigaciones, de nuevo desarrollándose
todos ellos en inglés. El profesor podrá optar
por trabajos individuales o grupales en función de las
características propias del grupo.
Una de las posibles fórmulas podría consistir
en lo siguiente:
- Cada alumno/grupo valora el trabajo del resto y el suyo propio.
Esta apreciación del esfuerzo de los compañeros
debe realizarse de forma oculta pero no anónima para
conseguir mayor equidad y objetividad. El profesor por su parte
debe evaluar también, tanto el contenido de los trabajos
como la presentación de los mismos.
- A continuación proponemos un cuestionario que completado
por los alumnos y el profesor permita obtener la evaluación
final propuesta.
TRABAJO/INVESTIGACIÓN EVALUADA: FECHA:
EVALUACIÓN REALIZADA POR:
El alumno debe indicar una calificación para cada cuestión
planteada.
La nota media final otorgada por el evaluador será la
media aritmética del conjunto de calificaciones
Nombre de los alumnos/grupos Valoración del esfuerzo
y trabajo personal/en equipo Valoración de los contenidos
argumentados en inglés Valoración de la presentación
en inglés (claridad, orden, rigor, …) CALIFICACIÓN
FINAL
1.
2.
…
El conjunto de evaluaciones otorgadas por profesor y alumnos
llevan a que la calificación final sea la media del conjunto
de notas eliminando aquella más baja y más alta
de las otorgadas por los alumnos.
6. PROBLEMÁTICA Y NECESIDADES
Poner en práctica un proyecto de innovación docente
consistente en impartir asignaturas en inglés no es tarea
fácil. En su implantación surgirán multitud
de problemas y necesidades, algunos de los cuales son previsibles
de antemano:
Puede existir una predisposición negativa de los alumnos
y falta de interés, al tratarse de una segunda lengua.
Ello puede motivar un nivel de abandono importante por la mayor
complejidad. La solución para conseguir una mayor participación
pasa por aceptar y conocer el punto de partida de los alumnos
(ya que modifica su motivación y su estado anímico),
aclarando desde el principio el tipo de clase que se va a llevar
a cabo, explicando los objetivos previstos y el modo de alcanzarlos.
El uso continuo de una retroalimentación favorecerá
que aumente su confianza, ya que serán conscientes de
sus avances. Será también conveniente estar pendiente
del grupo, ya que puede ser necesaria la modificación
de estrategias o actividades si éstas no están
funcionando.
Otro problema a tener en cuenta es el aumento considerable
de la carga docente para el profesorado dentro del departamento,
al estar creando nuevos grupos o segregando los existentes.
Es imprescindible que la formación de los profesores,
además de pedagógica y tecnológica, también
sea en materia lingüística, por la necesidad de
continuo reciclaje y actualización. Las universidades
deben ofrecer un servicio de apoyo y formación al profesorado
que facilite estancias en el extranjero, cursos de inglés,
tanto de carácter general como orientados a su campo
de conocimiento, etc.
El reconocimiento del esfuerzo realizado es una de las cualidades
más valorada por cualquier trabajador. No es distinto
para los profesores universitarios. Por ello, las universidades
deben apreciar adecuadamente la entrega del profesor a su tarea,
facilitando medios y recursos para implantar esta nueva práctica
de innovación docente, disminuyendo la carga docente
de los profesores implicados e incentivando económicamente
esta iniciativa. Las bibliotecas universitarias deben contar
con medios al alcance de todos los implicados. Es necesario
ampliar en cada universidad el número de aulas polivalentes
con soporte didáctico de tipo audiovisual e informático,
por ejemplo, laboratorios de idiomas. Los servicios de traducción
científica existentes en cada universidad deben proporcionar
un mayor apoyo en este tipo de proyectos. Por último,
al finalizar el curso, consideramos imprescindible el análisis
de los resultados obtenidos, a fin de comprobar si se han cumplido
los objetivos iniciales. De este modo, se podrán introducir
reformas para ediciones posteriores.
7. CONCLUSIONES
Consideramos necesaria la innovación de la práctica
educativa y su evolución hacia el nuevo entorno europeo
centrado en los acuerdos de Bolonia. Los jóvenes necesitan
ser preparados y formados no sólo en las materias propias
de la carrera, sino también en capacidades relacionadas
con otro idioma, en este caso, el idioma oficial en todo el
mundo, el inglés.
Para la implantación del estudio en los estudios universitarios,
se deben tener en cuenta la selección de contenidos,
las estrategias metodológicas y las formas de evaluación.
Y todo ello aplicado de forma diferente en función de
la locación de la asignatura dentro del plan, de sus
características propias, el número de alumnos
en el grupo, etc.
Esta aspiración a insertar la lengua inglesa en los
estudios universitarios, que ya se está implantando en
algunas Universidades españolas, debe tener bajo consideración
todo un conjunto de riesgos y necesidades, que hacen de esta
innovación un proyecto ambicioso pero muy necesario si
la Universidad quiere formar alumnos competentes en el ámbito
internacional.
BIBLIOGRAFÍA
" Fermín, M. (1977). La evaluación, los exámenes
y las calificaciones. Buenos Aires: Kapelusz.
" García Barbero, M.; Alfonso Roca, MT.; Cancillo
Salas, J.; Castejón Ortega, JV. (1995). Planificación
educativa en ciencias de la salud. Barcelona: Masson.
" Harvey, L. et al, (1997). Graduates' Work: Organisational
change and Students' attributes. Birmingham: Centre for Research
into Quality.
" Lafourcade, PD. (1973). Evaluación de los aprendizajes.
Buenos Aires: Kapelusz.
" Rodríguez Diéguez, JL. (1980). Didáctica:
objetivos y evaluación. Madrid: Cincel-Kapelusz..
" Watts, AG.; Esbroeck, RV. (1998). New Skills for New
Structures: Higher Education Guidance and Counselling Services
in the European Union. Leonardo da Vinci Programme / Fedora.